miércoles, septiembre 24, 2008

LA ATEMPORALIDAD DEL SER (II)

LA ATEMPORALIDAD DEL SER (II)


Mas este "paralelismo" entre universo y Dios, no puede extenderse de igual modo al caso humano, al espíritu humano, por cierto, error muy frecuente que ha contribuido en gran medida a la confusión de ideas del momento actual.
El espíritu del hombre no es su presencia material en el universo, ni tan siquiera el conjunto de su historicidad (desde el nacimiento a su muerte).
"El universo no hace limitado a Dios", ni siquiera el conjunto ilimitado de posibles universos... Ambos serían infinitos, ilimitados.
Pero el hombre en su historicidad es limitado, acotado, finito... y, ¿quién dice que el espíritu humano sea finito?... Aquí el paralelismo falla. La materialidad del universo no "parece" acotar el Espíritu de Dios... Mas la "materialidad" de la "historicidad" del cuerpo humano, sí acota el espíritu humano, lo limita... ¡El espíritu humano sobrepasa con creces los límites de la materialidad del cuerpo!
El espíritu humano en su "interioridad profunda" es parte de la subjetividad absoluta de Dios, y por tanto, atemporal (fuera de la materialidad del espaciotiempo). Ello equivale a una "deificación" del mismo: ¡una subida de nivel desde lo limitado, lo finito, a lo infinito temporal de lo atemporal!
La esencia humana (el espíritu humano) necesita de su presencia en el universo para su "autocreación", presencia finita, material, de toda su historia... La presencia en el universo es finita, pero crea una naturaleza, una esencia que no lo es... El nivel finito de la presencia del hombre (todo es finito dentro del universo material), no significa nada más que el "entrecruzamiento" necesario, o los nexos entre los distintos seres para que pueda ser posible la autocreación de su naturaleza, pero esos nexos no son la "sustancia" del espíritu, diríamos que verdaderamente no tienen nada que ver... Y es que, ya no el hombre, sino todos los seres son en su interioridad profunda atemporales, como "componentes" insustituibles de la "Subjetividad Absoluta". (Realmente todos los seres en conjunto "equivalen y conforman" la Subjetividad Absoluta -es la propia definición de esta última).

viernes, septiembre 19, 2008

LA ATEMPORALIDAD DEL SER (I)

LA ATEMPORALIDAD DEL SER (I)


La maravilla del universo provoca tal admiración que incita a identificar al mismo con la fuerza que lo hizo posible (aún cuando para algunos dicha fuerza reside en sí mismo), así se produce una identificación entre las mayores potencias posibles: Dios y el universo. La Ciencia es (veladamente) uno de los sostenes de tal postura; por ello y para no suponer la existencia de tal Criatura (y es que en el fondo la Ciencia es profundamente materialista, atea), se trata de imaginar un sistema o una teoría en la que no sea necesario un "motor inicial", por el contrario, todo sería producto del "puro azar", y este azar es, por supuesto, totalmente "materialista"... Más, el cómo se llegó a ese punto, llamémosle vacío primordial, o cualquier otro supuesto origen deducido del simple azar, ni siquiera se aborda, simplemente se obvia del entorno de la Ciencia.
Y en verdad pudiera identificarse ese universo, que considerado en conjunto, en toda la flecha del tiempo -pasado, presente y futuro- es prácticamente infinito en el tiempo, e infinito en el espacio, al poder aparecer nuevos big bangs en cualquier localización ( o lo que pudiese asimilarse a tal), con la infinitud del mismo Dios; más si consideramos el maravillosos ajuste entre todas las constantes y magnitudes físicas. Pero Dios, una vez establecido tal paralelismo (con el que, digamos desde ahora, no nos sentimos identificados), no sería el universo "presente" actual, sino todo el universo (sumado a todos los posibles universos) histórico pasado y el del futuro.

viernes, septiembre 12, 2008

EL INCONSCIENTE VIVIFICADOR DE LAS IDEAS (y II)

EL INCONSCIENTE VIVIFICADOR DE LAS IDEAS (y II)


La clave, pues, sería en cierto modo la identificación de tales ideas con el concepto que hemos establecido de "representación". Esto significa que la "encarnación" de la idea tiene como vehículo el inconsciente, tal como ya hemos comentado, lo que se va estableciendo a lo largo de la filogénesis de la especie y hasta del propio individuo; buena parte del "inconsciente colectivo" habría sido construido a partir de este hecho.
Al menos en el hombre existe otra "manera" en que las "ideas se encarnan" en la estructura humana que tiene que ver con la sofisticación de su órgano cerebral y el sin fin de facultades, muchas aún no descubiertas, que posee y que hace posible que esa "incorporación de ideas" (representaciones) adopte una variedad de formas. Pero en toda verdadera asimilación de ideas existe en el fondo una actitud que propicia una cierta sensación o sentimiento; sabemos por experiencia que es así como se afianza eficazmente el aprendizaje, o incorporación de outputs, sumamente eficaz, repito, si interviene aquel "darse cuenta" y el propio entendimiento. Por ello, "el recuerdo", en su manifestación, viene siempre "impregnado" de esa componente de afectividad, que es lo que queda de la huella de sensaciones y sentimientos existentes en el momento del "marcaje" en la memoria.

jueves, septiembre 04, 2008

EL INCONSCIENTE VIVIFICADOR DE LAS IDEAS (I)

EL INCONSCIENTE VIVIFICADOR DE LAS IDEAS (I)


Dentro del conjunto de ideas que ocupan las mentes, hay una básica que existe desde el primer ser vivo hasta el mismo hombre, que es el "yo", primera idea de dicho ser vivo y que sigue conservándose como "yo" aún en el propio hombre, aunque eso sí compartida con la otra multitud de ideas o representaciones que anidan en la mente humana.(Este yo no sería, en el caso general, el altamente estructurado propio de la criatura humana).
El psiquismo sería la fuerza básica u original que existe en el fondo de toda criatura (algo así como el inconsciente). La mente es el "universo de ideas" de un cerebro -también, por supuesto, donde se "mueve" esa otra idea, el yo. Pero la mente no es patrimonio exclusivo del yo, es más, alguna de tales ideas pueden "desplazar" al yo (no anularlo, quedando este último como aletargado).
Quien "enciende" las ideas -las pone en movimiento- es el psiquismo básico profundo, no el yo. El cerebro es el órgano que responde más a su visión objetiva (desde fuera). La mente es la mirada del mismo desde dentro. Y esa "mirada" es la que corresponde al yo.
Es, pues, el inconsciente "quien da vida" a las ideas (o representaciones del interior del cerebro, asimilable a la memoria): ¡El inconsciente es un sumidero de ideas "vivientes"!... Esta es, por consiguiente, la clave de la "vivificación" de las ideas, considerando tales ("vivientes") aquellas "capaces de mover a los cuerpos".
El inconsciente de un ser vivo es capaz de "incustrar en la materia" (o "traer a la vida") a las ideas. (En el hombre, muchas veces creemos que es el "entendimiento" quien "trae las ideas" a la mente, es decir, las hace "reales", pero no es más que un espejismo, pues hasta que la idea se transforma en representación -lo que requiere un cierto sentimiento o una toma de posición- no adquiere "vivificación"). Y el proceso se inicia cuando el primer bit de información "siente" su propia existencia en los mismos orígenes del universo. Toda idea "materializada" ya posee en sí el sentimiento de conservación (esta es la característica original del meme) -lo que representa una "tendencia a la inmovilidad" en un mundo que internamente tenga definido el movimiento, cual el mundo material-, por eso pugnará por "conservarse" en la mente (su verdadero universo).

martes, agosto 19, 2008

EL SER VIVO COMO IDEA MATERIALIZADA (y II)

EL SER VIVO COMO IDEA MATERIALIZADA (y II)

Hay una síntesis, un aglomerado, como hemos dicho siempre, entre la información (representación) que supone la materia y la idea siempre dotada (principio básico) de un sentimiento de autoconservación. Y esta es la definición de vida, ese aglomerado indisoluble representación-sensación.
La mente (el psiquismo en sentido general) sería el "modo" en que la idea "inicia el camino" hacia su existencia plena en la realidad y esa línea llamada vida, conduce en su evolución a la apropiación por la idea de sí misma (de su propia naturaleza), lo que se denomina "conciencia" (claramente visible en el hombre).
Los seres vivos son las"ideas materializadas" o el medio por el que las ideas se hacen realidad (adquieren vida). El cerebro es un "almacén de ideas" (memoria), el mundo o universo que "las contiene"; dentro del mismo existe una pugna entre ellas, aunque de entre todas hay una prioritaria, una capaz de aglutinar a todas las demás sobre sí, y es la que "representa" el organismo entero, lo que llamamos el "yo". El psiquismo del ser más simple sólo contenía una idea, la que coincidía con su yo o sí mismo primigenio. Este psiquismo, con la complejidad proporcionada por la evolución, se fue concentrando en un "órgano" específico y ya más completo que se llama cerebro. A partir de entonces ya no es sólo una idea la que anida en el incipiente psiquismo, sino muchísimas, y gracias a ello pudo aparecer el entendimiento, la inteligencia y la misma libertad.

lunes, agosto 11, 2008

EL SER VIVO COMO IDEA MATERIALIZADA (I)

EL SER VIVO COMO IDEA MATERIALIZADA (I)


Es interesante hacer un estudio sobre el sueño desde el punto de vista de la posibilidad de considerarlo como un "marco propicio para el juego, lucha y evolución de las ideas", debido precisamente a esa "relajación" respecto a la "tensión o atención" de la vigilia.
Ahora y ante esta posibilidad altamente sugerente, más que nunca habría que profundizar en el análisis de la "idea y su repercusión o influencia sobre nuestro propio cuerpo", o de otro modo, ¿qué tipo de ideas o qué forma tienen que adoptar las mismas para que ocupen (y de ahí su influencia en el cuerpo) nuestra mente? Es indudable que, por ejemplo, las ideas y conceptos vertidos en un libro son totalmente "inactivos" si no son leídos por algún sujeto.
En mi opinión, la característica de tales ideas "activas" es su "incrustación en la materia", el empape de las mismas en los intersticios de esta última. La idea tiene que transformarse en "algo en movimiento", y que es consustancial con dicho movimiento: la materia. La idea tiene que "solaparse", pues, con la materia, identificarse con ella tan eficazmente que se transforme finalmente en algo distinto de una y otra, su síntesis. Así la materia quedará "vestida" con una estructura que es la "imagen de esa idea", y así mismo, la idea quedaría adornada de la propiedad del movimiento. En otras palabras: una "idealización" de la pura materia, o una "actuación" (movimiento) de la idea. ¡Este es el camino del dominio de las ideas sobre los cuerpos de los organismos vivos! Diríamos que éste es el origen del "psiquismo", por supuesto existencte en todo ser dotado de vida (ya sea planta, animal o humano).

miércoles, julio 30, 2008

DIFERENCIAS ENTRE YO Y SÚPER YO (y V)

DIFERENCIAS ENTRE YO Y SÚPER YO (y V)


Sabemos que la máscara del Ser, el yo, adquiere vida, puesto que es "simplemente una idea", por ser una idea "reflexiva" que es "consciente de sí misma", precisamente por las sustanciales componentes de retroalimentación o autorreflexión que lo hacen posible.
Y aquí puede apreciarse, sutilmente aunque con claridad, la diferencia del yo con el súper yo. El yo "tiene vida propia", mientras que el súper yo tiene "una vida donada y mantenida" por el yo. Sin el yo, el súper yo desaparece. Mas, también, podríamos decir que la "costra" (como parte adherida al cuerpo principal) del súper yo, acompaña y tiene una participación sustancial en el yo.
El yo crea al súper yo, pero este último puede acabar "devorando" al primero. Ya dijimos que en nuestra opinión, el súper yo es una "reminiscencia" de la evolución, por ello está incrustado profundamente en nuestra esencia como organismo, de forma que en estos precisos momentos de nuestra evolución se presenta como inevitable. De ahí que si no podemos eliminarlo, utilicémoslo a nuestro favor, evitando de esta forma, por otra parte, el indudable peligro que supone su "falta de control".
El "mecanismo" del súper yo es lo "heredado", no el componente o los elementos que lo componen. Sabemos su formidable poder, como "idea" que puede llegar a apoderarse de nuestro propio cuerpo (aunque dicha idea no tenga existencia por sí misma), por ello seleccionemos o controlemos (con la "técnica" adecuada) el tipo de ideas o elementos del súper yo, para que no sean "nocivos" para nuestro propio yo, es más, por el contrario, para que "trabajen" en nuestro "propio provecho".
No hace falta recordar la "inteligencia" del inconsciente, si lo consideramos desde el punto de vista de los diferentes "programas" que gobiernan cada una de las intrincadas funciones de nuestros organismos, que la propia Ciencia tan sólo empieza a entrever. Así mismo, el súper yo tiene un tremendo poder de control sobre el yo, sobre nuestra mente, sobre la totalidad de nuestro sistema corporal. (Recordemos como botón de muestra, la creciente importancia de las enfermedades psicosomáticas, etc.)

jueves, julio 24, 2008

DIFERENCIAS ENTRE YO Y SÚPER YO (IV)

DIFERENCIAS ENTRE YO Y SÚPER YO (IV)


Así que el ser es "autocontenido" en su estado natural, no necesitando, por consiguiente, aporte externo (al menos durante muchas fases), de donde un "corte" en sus líneas de conexión con el entorno (caso del sueño u otras circunstancias de aislamiento sensitivo, como enfermedades graves y terminales o experiencias de aislamiento o pscodélicas), le permite mantener aún cierta "impasibilidad del ser", del yo, que le hace seguir sintiendo en plenitud, muchas veces si cabe más profundamente dada la "no distracción" en "objetos intrascendentes externos" que no sean el propio "sí mismo". Y este hecho está corroborado, con los sentimientos que nos abordan en muchas de las fases de nuestro sueño. Nuestro yo parece vivir, entonces, en otro mundo, en otra experiencia, que aunque sabemos fehacientemente (en el caso general) que no es la vigilia, muy frecuentemente aparenta ser tan real como ella. Mas, tras un análisis posterior, cuando nuestra memoria nos lo permite, se entrevé un "tipo de realidad" de características totalmente distintas a las de la vigilia, tan marcadas por los aspectos causísticos espaciotemporales de la Física. Y debido al "aislamiento", a ese movimiento más marcado por la dirección hacia el sí mismo, es por lo que sospechamos que "esta realidad" es más propia del Ser, más parecida a su mundo, fuera ya del velo, que desde este punto de vista, sería la realidad ordinaria (la de la vigilia).
Y el otro factor importante en cuanto a la "sensación de plenitud" del yo tanto en la vigilia como en el sueño, quizás estribe en que, tal vez, las circunstancias no sean tan distintas (exceptuando los tintes espaciotemporales físicos), si pensamos que el mundo externo o entorno, que proporciona las aferencias del yo en la vigilia, pudiera ser sustituido en el sueño por las aferencias que provendrían del importante acopio de información acumulada en la memoria. De todos es sabido las experiencias subjetivas que se obtienen en diversos puntos específicos del córtex, que se confunden en gran medida con los estímulos procedentes del exterior.
Una vez hecho este inciso, simplemente decir que lo anterior, si no una prueba contundente de la pervivencia del espíritu o el Ser sobre la muerte, sí seria un indicio que nos hace alentar fundadas esperanzas de la superación de la barrera por el Ser de este hito (que se presenta muchas veces como infranqueable) que supone el óbito o la muerte física.

jueves, julio 17, 2008

DIFERENCIAS ENTRE YO Y SÚPER YO (III)

DIFERENCIAS ENTRE YO Y SÚPER YO (III)


Aquello que hasta ahora era nuestra principal barrera, el edificador de fronteras que coartaban nuestro espíritu, ha de ser transformado en la catapulta de nuestro ascenso a los cielos, de nuestra labor creativa. Aquí promulgamos el nuevo mandamiento de la nueva era: ¡Limpia tu mente de imperfección; te crecerán alas para remontar el vuelo de la Creación!
La obligación ineludible de cada ser humano consistirá en "controlar" la mente, purificándola de toda contaminación que le desvíe de su propio y único camino, que no consiste por cierto, en despojarla de todo entendimiento para sumergirla en la ignorancia. En nuestra opinión, un método útil en aquella dirección podría ser la profundización en la vía que lleva a separar perfecta y nítidamente lo que son la elaboración de ideas y la toma de información, de lo que es la acción o la toma de decisiones. Esta última fase debe ser exquisitamente preservada, tomando la precaución de que ninguna "idea negativa" se introduzca entonces en dicho "mecanismo de la acción" (pues su retroalimentación sería "engendradora" de mal). El proceso podríamos enmarcarlo en lo que llamaba Buda la "acción correcta".
A veces puede parecer extraño cómo perdidas muchas de las condiciones del estado de alerta que permite la consciencia y la vigilia, puede el yo "ejercer" sus prerrogativas. Parecería que lo normal en estados de "amorrodamiento" o "adormecimiento" este yo se "diluyese" en cierta forma, de acuerdo también con ese "relajamiento" de la atención y el entendimiento. Pues, todos tenemos la experiencia de que no ocurre así. El sueño es una experiencia cotidiana en la que nuestro yo "se mueve a sus anchas", acompañado de un sin fin de sentimientos que nos recuerda tremendamente "una situación real". Entonces, hasta parece en cierto modo una paradoja que el relajamiento de ciertos factores del entendiminto y de inputs exteriores (recepción de los sentidos), no produzca el mismo efecto que, por ejemplo, ocurre con la "atonía de los músculos (motores)". En nuestra opinión, habría dos factores principales que explicarían este hecho. En primer lugar, evidentemente, el carácter cíclico, autorreflexivo, retroactivo en "sentido general"; las líneas convergentes representadas por el "cierre del círculo", presente y característica de la existencia del ser y la vida (ver la obra "El cierre del círculo" del autor), cuyo iceberg es el yo, tiene que representar un papel esencial en la cuestión. Puesto que existe ese carácter "cíclico" en la estructura del ser, eso equivale a una "sustancia autocontenida" en sí misma. El "movimiento" del ser es hacia afuera, para volver dentro en una especie de microcosmos que "se contiene a sí mismo". Siempre hay "aportes de fuera" que "enriquecen el ser" (y precisamente esto es lo que hace evolucionar y crecer a dicho ser), pero esto no quita el carácter de "autocontención" de "cierre", de unidad en suma que caracteriza al ser. Ya vimos que en el ser existen continuamente dos movimientos básicos: uno de rotura de estructuras (como el cangrejo al eliminar la cutícula en su crecimiento), y otro de "incorporación" de los nuevos elementos adheridos, en una nueva Unidad. Pero el estado "verdadero" más esencial del ser es el de la Unidad, el de estabilidad (que por otra parte, dijimos, equivale casi a una "cesación de la vida" -algo parecido a una muerte-). De aquí surgió en nuestra conciencia el mito de la muerte-renacimiento, tan consustancial con el espíritu humano.

miércoles, julio 02, 2008

DIFERENCIAS ENTRE YO Y SÚPER YO (II)

DIFERENCIAS ENTRE YO Y SÚPER YO (II)


Hemos dicho que el yo crea su propio súper yo por imposición, dominio, ocupación, etc. del "vacío" de la mente por "ciertas ideas", que una vez implementadas crecen desbocadamente, ocupando más y más espacios, y adueñándose al final de casi todo el cuerpo (el órgano cerebro), reduciendo al mínimo la participación del yo consciente.
Hemos de estar, pues, muy vigilantes en "controlar" en todo momento el tipo de idea que ocupa el "hueco" o "vacío" de nuestra mente. De ahí la utilidad y conveniencia del llamado "pensamiento positivo", y de la meditación para la "purificación de nuestra mente". Existen muchas técnicas, las más conocidas con origen en la India y relacionadas fuertemente con los credos budista e hinduista.
Fijémonos que el súper yo sólo tiene existencia "dentro" de una mente, de una criatura, en una "imposición" sobre el yo de la misma. Sin ese yo, sin esa criatura el súper yo no existiría (pues no tiene vida propia). Así que somos nosotros y sólo nosotros quienes podemos "controlar" ese súper yo, y hasta de forma diferida poder utilizarlo en nuestro propio beneficio (del yo se sobreentiende)... No hace falta recordar el hecho cierto de que el vudú, por ejemplo, y los "males de ojo" sólo tienen efecto sobre "quienes creen en ellos" (es decir, quienes poseen en su mente la "semilla" -ideas- de lo que puede llegar a constituir ese súper yo impositivo y terrible).
Pero lo curioso es que, dada la complejidad de los elementos constitutivos del súper yo, su amplia variabilidad, existen múltiples tabúes que actúan como barreras o fronteras insuperables, a veces, para la mente que los alberga. Así, aquí aparecen tabúes de índole sexual, religioso, político, etc... Algunos no son muy evidentes; otros aprecen más disfrazados por su complejidad e intrascendencia (que de esta forma, burlan mejor la molicie e indolencia del propio yo, para desarrollarse)... Además, curiosamente, la historia humana podría reconstruirse en muchos de sus puntos desde el enfoque de los elementos constituyentes del súper yo (en su aspecto comunitario o de coincidencia social) que "domina" en cada época y circunstancia. No olvidemos que el mecanismo del súper yo, aunque no conocido con la profundidad que tratamos de dar en estas páginas, ha sido utilizado con muchísima frecuencia por las capas dominantes de las distintas sociedades y culturas, dada la comprobada eficacia que posee respecto al dominio de los individuos, campo que se extiende hasta lo más sutil cual es el dominio y control de la "mente" de los mismos (no cabe "mayor y mejor" dominio)... ¿Cuál es el camino, pues, de la liberación del hombre, de dicho individuo, de la criatura en general?... ¡Simplemente el control y utilización por el propio yo del súper yo!... La mente del hombre no tiene límite, es eminentemente creativa... Y así sería si no se viese limitada, coartada, por los enemigos de los diferentes "componentes" del súper yo, "incrustados" allí de forma fortuita... ¿No será muchas veces de modo perfectamente estudiado?... Ante tales hechos, tal circunstancia, es hora ya de expresar la "nueva moralidad" que proponemos, que viene en forma de "apertura", para hacer al hombre, en este momento de su evolución y de su historia "homo creador". El creador es el "relojero del mundo" y como tal su "verdadero dueño". Sin barreras, con el control de su mente, el hombre se transforma en el Buda, "el todo consciente", una mente que ya sólo tiene "aspectos positivos", dedicada a su labor primordial, la expansión del Logos, la Creación.

sábado, junio 21, 2008

DIFERENCIAS ENTRE YO Y SÚPER YO (I)

DIFERENCIAS ENTRE YO Y SÚPER YO (I)


Si analizamos en profundidad los componentes habituales del súper yo, vemos que poseen un contenido muy parecido al del yo, digamos "evolucionado", pero que en sustancia no se "observa" la "necesidad" de la existencia de ese súper yo. Parece como si el súper yo fuese una "especialización" del yo... , y debe ser así si nos fijamos en su génesis: un producto de la evolución hacia "sistemas comunitarios" en sus diversas formas. Pero, sabemos, que la existencia de este súper yo es indiscutible, y en el hombre forma una parte sustancial... ¿Por qué y cómo, pues, el súper yo tiene esa clara "distinción" con respecto al yo?
A mi entender, la base de esa distinción, ya que no en la sustancia de los contenidos, ha de ser en la "organización" o "estructura" de estos últimos... Este supuesto, más el "poder de la idea" en el "gobierno de los cuerpos", tema ya discutido en anteriores pasajes, es la explicación de la constitución del súper yo como "algo" diferenciado.
Y es que, paradójicamente, es el yo el que configura ese súper yo, porque en el fondo el súper yo no tiene vida, no tiene energía, sino que la "aparente" que posee le viene de afuera, del propio yo. El yo "insufla" (de forma totalmente inconsciente) "energía", "vida" al súper yo, en definitiva, "construye" el súper yo. El yo "crea la idea", la modela, la complejiza, y ya "independiente" esa idea se "constituye" en súper yo... Esa constitución supone una cierta "unicidad", algo que sólo puede realizar un "espíritu", un ser, ..., en este caso el yo, aunque a partir de su subconsciente proporciona la unicidad del súper yo... Y adornado de estas "virtudes", esta "idea compleja" ya, el súper yo, se hace "independiente" y logra hasta imponerse a la parte consciente del yo... De forma que el yo, sin la "técnica" adecuada, es incapaz de "imponerse" al súper yo: ¡El yo crea la criatura (el súper yo), y ésta acaba "devorando" al yo!
La verdad es que resulta algo curioso y hasta paradójico, cómo "las ideas" (en sentido amplio que incluirían temores, aprehensiones, etc.) de una mente, cual pompas de jabón van formándose y elevándose, independizando, reagrupando y formando un cuerpo único, con una identidad que acaba transformándose en súper yo... Es una creación de la mente, pero que escapa del control consciente del yo, de forma que aunque "sigue habitando" en el cerebro, el "individuo" no puede controlar, como si ante sus ojos "tuviera una vida propia"... Así que puede seguir "incrementando su poder" llegando a agobiar al propio yo, hasta el punto de poder anularlo. Mas conociendo todo este mecanismo, existe la posibilidad de poder incidir en él de modo que el yo pueda recuperar el control por diferente vía, aunque sea diferida.

domingo, junio 15, 2008

PENSAMIENTO POSITIVO Y SÚPER YO (y III)

PENSAMIENTO POSITIVO Y SÚPER YO (y III)


Pero es que el proceso de creación del súper yo es curioso. Se llegan a crear "figuras", "personajes" que toman su vida a partir de nuestro psiquismo. Esoy diciendo que nuestro cerebro crea unos personajes (¿fantasmas?) que "realmente poseen vida", vida alimentada (inyectada) continuamente por nuestra propia mente. Y esos personajes (ideas complejas y con "unicidad virtual") "viven" en nuestra mente, puesto que fuera de ella son inexistentes. Ahora bien, "personajes" muy parecidos pueden existir, a la vez, en muchas mentes (¿algo parecido al inconsciente colectivo?), con lo que existiría una especie de "objetividad virtual", que nos llevaría al espejismo de su verdadera realidad. Precisamente lo anterior constituye, a mi entender, la génesis de la religión. Y como "personajes", son "sujetos" de un comportamiento, comportamiento "creado", como el mismo personaje, por nuestras mentes. Evidentemente todo el proceso, no hay que decirlo, es totalmente inconsciente, fuera de nuestro "control consciente", que nos óbice para que el "comportamiento del personaje" sea sumamente inteligente (emparejada esta inteligencia con la "inteligencia del inconsciente", ya citada con anterioridad en el ensayo del autor "Superego").
Y es que el resultado es la creación, a nuestros ojos, con caracteres de verosimilitud, de verdadera realidad (¿virtual?), de hasta dioses y el mismo Dios Supremo. Es, pues, de tal importancia el tema que nos ocupa, que se me antoja el problema fundamental de la Humanidad en el momento presente.
Pensemos por un momento que si esto es tal como acabo de esbozar, la propia sociedad es muy vulnerable, si existen fuerzas capaces y por supuesto interesadas en el "manejo" de las mentes de los hombres... Por desgracia nuestros temores son muy fundados, y la Historia nos enseña repetidamente tales intentos de manipulación. Simplemente decir que el Poder, sea éste de cualquier tipo, ha tenido siempre muy clara esta capacidad de manipulación o influencia, de ahí tantas técnicas construidas y mantenidas desde los diversos ámbitos políticos. Y como ejemplo evidente, el de la conexión entre los poderes políticos y religiosos (no hay nada más eficaz para controlar a los hombres que el control de sus mentes, puesto que no hay "policía" -control externo- que pueda imponer el control y orden que proporciona nuestra propia mente, en multitud de casos transformada en la llamada "conciencia del individuo").

lunes, junio 09, 2008

PENSAMIENTO POSITIVO Y SÚPER YO (II)

PENSAMIENTO POSITIVO Y SÚPER YO (II)


Al llegar aquí es preciso hacer historia "evolutiva". Es conocido que diversas especies, y entre ellas las más evolucionadas, poseen una vida social o comunitaria cada vez más compleja. La evolución ha propiciado este hecho debido a su evidente ventaja evolutiva, muy conveniente para la conservación de la especie (pensemos, por ejemplo, en la técnica de caza comunitaria del lobo, o de las orcas, o la vida social de los monos, etc.). Así que no es nada extraño que la misma especia humna guarde en su interior esa "tendencia biológica" hacia la sociabilidad; su desarrollo ha hecho posible la civilización humana, y su logro fundamental ha sido el lenguaje elaborado. Por consiguiente, no es extraño que sea "algo natural" el encumbramiento en el cerebro humano de esas ideas sociales que han sido tan importantes a lo largo de su historia biológica (por supuesto, también cultural); es decir, ha sido algo natural, algo considerado de siempre prístino, incrustado de forma sustancial en la naturaleza humana. Pero la mente humana no parece tener límites y menos en su extensión temporal futura: ¡ha llegado el momento de que la mente humana pueda "desprender de sí" todo aquello que la atenaza y que le impide crecer hacia el infinito!
Para ello es básico conocer el mecanismo, el origen de este súper yo. De esta forma, si el proceso es lo suficientemente fuerte, o está incrustado de forma biológica de manera que fuese casi imposible su eliminación, sí -si es suficientemente conocido su mecanismo- podría ser utilizado en nuestro provecho ( sacando ventaja de las desventajas), potenciando precisamente ese "ansia" de superación de barreras, en un futuro sin límites.
No hay que dejar que las ideas, sean cuales sean las mismas, nos desborden, nos superen y para ello debemos "controlar" en todo momento dicho proceso. Así que todo se reduce a "control", lo que puede llevarnos a que el espíritu "señoree" sobre el cuerpo:

jueves, junio 05, 2008

PENSAMIENTO POSITIVO Y SÚPER YO (I)

PENSAMIENTO POSITIVO Y SÚPER YO (I)


Es preciso recordar que la representación "directamente" no verifica su acción (lo que sólo ocurriría, tal vez, en los organismos más inferiores), sino que primero pasa por el "ciclo cerebral", con la posible y casi segura transformación y evolución en la "representación elaborada", que esa sí "será puesta" en el "disparadero" de la acción, es decir, en el último subsistema del cerebro del que parte la "orden", "decisión" o "localización" para que la acción se lleve acabo.
No voy a extenderme más sobre esta cuestión, evidentemente de un notable interés. Prefiero, ahora, continuar con el tema sustancial de la obra "Superego", que es el mecanismo de actuación, y la construcción del propio súper yo.
He estado relatando en sucesivos artículos, pues era fundamental para la exposición, el modo cómo las ideas gobiernan los cuerpos y no el yo ni la propia voluntad. Acabamos de ver ese proceso de la "acción de la idea", es decir, la inevitabilidad de la acción -su autonomía-, aún en contra de nuestra voluntad, pues bien, recordemos en este momento la importancia de las técnicas del pensamiento positivo, que no sería más que la realización práctica de tales principios.
Una vez conocido el poder de las "ideas accionales", vamos a estudiar su incidencia, que entrevemos fundamental, en la "construcción" del súper yo.
Apuntaba en los prolegómenos de la obra "Superego", intuitivamente, la idea básica de que el súper yo, que comprendería todo lo que supera al hombre, a nuestro yo (incluidas las ideas nobles como solidaridad, etc., y el mismo concepto religioso, también el de dios), es una creación humana: ¡Es una creación de nuestro cerebro, que termina por dominarnos! Su pretendido "dominio" se explicaría por el mecanismo anterior de las "ideas accionales"... Ahora bien, ¿qué hacen esa ideas, con su "potencial peligro" de dominación, en nuestro cerebro? ¿Qué o quién las ha introducido?

lunes, mayo 26, 2008

REPRESENTACIÓN

REPRESENTACIÓN


(Continuando con el tema de las "ideas accionales")
Aquí, entonces, interviene la "intencionalidad", la voluntad de adquirir esa información, es decir, el querer "mirar a través de la ventana". Todo ello representa un "esfuerzo", consecuencia de una "voluntad" de absorción de lo externo, del medio. Lo externo (información) se va haciendo propio (representación), y con ello se incrementa nuestra "naturaleza" (nuestra esencia como Ser). Y también aquí la consciencia juega un papel inportantísimo, en la forma de "atención", para que esa incorporación de la información externa sea más eficaz, más elaborada, una "aprehensión de la realidad" mucho más profunda.
En un principio, en los niveles más bajos de la vida, esa "consciencia para la aprehensión" es más involuntaria, por eso mucho más lenta; no obstante, las necesidades de la vida, de autodefensa del principio de conservación, ineludiblemente "hace necesaria" e inevitable esa captación del mundo externo -información-, y aunque en un grado muy bajo, su transformación en una "incipiente representación".
Para fijar ideas, entonces, la "representación" es casi sinónimo de "idea accional". Por tanto, es la representación en el fondo "quien gobierna" los cuerpos, quien "desarrolla el proceso" de reacción de los mismos: ¡la representación es capaz, autónomamente, de "accionar" nuestro organismo! No es, pues, el llamado "Yo" quien, con propiedad, es el "sujeto" de nuestras acciones. La representación (la idea-accional) es en verdad "el sujeto" de nuestra acción. Teniendo verdadera conciencia de ello, podemos utilizar este conocimiento para que nuestro Yo, sí pueda ser verdaderamente el sujeto de nuestras acciones... Todo consiste en saber "manejar" las representaciones, para utilizarlas como "mecanismo de consecueción de los objetivos" de nuestra voluntad, de nuestro más genuino Yo... La "domesticación" de nuestras representaciones se presenta, pues, como "objetivo moral" de nuestra vida... Y así viene expresado como metodología en las más variadas confesiones religiosas.

jueves, mayo 22, 2008

IDEAS ACCIONALES

IDEAS ACCIONALES


Así que, al final hemos reducido aquella cuestión de la materia animada e inanimada, a la concreción sobre un concepto nuevo: el de "ideas accionales" e ideas en general (abstractas). Pero, ¿cómo se transforma una idea en "accional"?
Una idea es "accional" cuando se "incrusta" en la materia (se hace "viva")... Y, por ello, como expuse en obras anteriores, se entiende mucho mejor nuestro afirmación de que la conciencia es una idea "consciente" de su consciencia... Todo ello está unido, pues, indisolublemente, a la vida, a "algo" vivo, pues la idea "cobra vida".
La idea accional encierra en sí, por consiguiente, en su interior, tanto la inteligencia (idea abstracta) como la acción, componentes básicos del factor primario en que se apoya la voluntad (el otro factor es el sentimiento-emoción).
Es lógico que hayamos llegado a estas conclusiones, puesto que la vida la definimos en otros ensayos como un "agregado sensación-representación (información)".
También, conviene ahora hacer hincapié en lo que apuntamos -de pasada- de que el "psiquismo" es algo anterior a la mente, entendida ésta como "producto" de un cerebro. Y es así porque aún cuando no exista el cerebro en un organismo vivo, sí existe en todos los casos el psiquismo básico. Este psiquismo básico va unido estrechamente al concepto de "voluntad". Cuando hay voluntad (la "voluntad de la naturaleza"" de Schopenhauer) estamos ante la aparición del psiquismo. Así que el psiquismo es sinónimo de vida. El psiquismo, pues, es anterior y previo a la mente, que sólo puede ser considerada como tal cuando se constituye el órgano cerebro.
La vida como síntesis de sensación-información (representación) se remonta hasta el mismo instante primordial del universo -cuando se crea la materia. (Sabemos que cuando hay sensación se "cierra un círculo" -ver el ensayo del autor del mismo título). Esta información original inicial que parte de los primeros y más básicos opuestos complementarios (+, -; 0, 1), se va transformando en "representación", a la medida que nueva información externa (del medio) va incorporándose en la estructura del ser vivo (cuerpo, cerebro, etc.), a través del "proceso de aprehensión de la realidad". Unido a este proceso aparece el concepto, tanteas veces utilizado en mis ensayos, de "mirada a través de la ventana", y esto es consecuencia de la necesidad de transformar la información (algo externo) en representación (algo interno), con lo que las ideas "abstractas" se "incorporan a la materia" (de cierto organismo vivo), es decir, se transforman en "ideas accionales". Vemos, por consiguiente, que para esta transformación "cualitativa" de la idea (cambio de información a representación), se necesita de un "movimiento de voluntad", referido a la consciencia o intención de "aprehender" esa información (externa).

lunes, mayo 12, 2008

INDIFERENCIACIÓN INTELIGENCIA-ACCIÓN (y III)

INDIFERENCIACIÓN INTELIGENCIA-ACCIÓN (y III)


Evidentemente, este mecanismo es eficaz para que la voluntad pueda "expresarse" en reacción al medio, pero la descripción de dicho mecanismo nos permite distinguir "ciertas lagunas" en detrimento de la voluntad: son las "distracciones" de la voluntad las que permiten que se introduzcan "otras ideas" en el mecanismo anterior, entrando en el proceso reactivo; a continuación, la retroalimentacción existente en todos los organismos origina las distintas inclinaciones del ser vivo "no deseadas", que producen una potenciación mayor de esa "distracción" de la voluntad. Todo ello encierra "un peligro", así considerado por las distintas religiones, que consiste en un "desvío" del ser vivo de lo que se considera su "verdadera misión" (que no es más que el conocimiento y desarrollo "espiritual" del Ser). De ahí la necesidad, según los moralistas, de domeñar las ideas, las mentes, para que "sólo florezcan las ideas positivas" (en el sentido del "beneficio" del Ser en las mismas).
Así que lo que representa "un peligro" para la posible introducción de la "negatividad" en las mentes, también puede ser una extraordinaria catapulta para afianzar y desarrollar notablemente las ideas positivas, los sentimientos más nobles de la vida en sentido espiritual, y que pueden llevarnos a alcanzar los más altos niveles. Se concibe, así, que el mismo Dios haya podido establecer esta preeminencia gracias a un formidable desarrollo de esta vía. Imaginémonos lo que supone, una vez potenciadas extraordinariamente las ideas más sublimes, su introducción, su "materialización" de nuevo en todo el universo: equivale a una "divinización" del cosmos.

miércoles, mayo 07, 2008

INDIFERENCIACIÓN INTELIGENCIA-ACCIÓN (II)

INDIFERENCIACIÓN INTELIGENCIA-ACCIÓN (II)


El sentimiento-sensación produce la ignición de la mecha (es la causa original), como hemos dicho, pero está "incapacitado" para dirigir todo el proceso reactivo inteligencia-acción. Y aquí viene el quid de la cuestión, lo novedoso. No existe, todavía, el cerebro que en los animales, por ejemplo, dirige dicho proceso. La inexistencia de ese cerebro nos deja "un vacío" que confunde al filósofo y al mismo hombre de ciencia, ante una actuación inteligente sin sujeto (consciente) -cerebro o lo que sea- que "la realice"... Y es que quién "dirige" el proceso de esa reacción es la idea abstracta. Una idea "impregnando" el psiquismo (que no se identifica exactamente con la mente de un cerebro) de un organismo, es capaz de dirigirle. Son las ideas, pues, las que tienen la "potencia suficiente" para dirigir el proceso de la reacción, de la inteligencia-acción. Y es que la idea es en sí inteligencia pura, que al "materializarse" en un organismo, es decir, al adquirir la propiedad característica de la materia, el movimiento (la acción) se transforma en una inteligencia-acción, factor sustancial de la voluntad, que hace posible la reacción del organismo vivo. Este factor, más el pasivo de sensación-sentimiento, configuran o componen el ser vivo.
Pero las ideas (abstractas) ya en los organismos dotados de cerebro (como el mismo hombre), al existir entonces, paralelamente, un cerebro que es en sí un almacén de ideas, en el que se establece el "juego de las mismas" -con su composición, reorganización, desarrollo y evolución-, para lo cual primero se las "depura" de su componente "accional", se desarrollan y evolucionan asépticamente, y a continuación vuelven a "conectarse" a los circuitos de salida, los ya existentes órganos, perdiendo la propiedad "accional" o su componente material, "estado" en el que son "conocidas" por nosotros mismos. Estas últimas ideas (en este estado) son las que constituyen el contenido "consciente" del ser vivo, pero aún la gran mayoría de las "ideas" (estas sí accionales) siguen componiendo, existiendo y actuando en el gran iceberg que constituye el "inconsciente" de dicho ser vivo.

miércoles, abril 23, 2008

INDIFERENCIACIÓN INTELIGENCIA-ACCIÓN (I)

INDIFERENCIACIÓN INTELIGENCIA-ACCIÓN (I)


A la hora de explicar la "fusión" o dualidad inteligencia-acción, es decir, ese "estado" (materia animada) donde la "criatura" domina desde dentro, o sea, ejerce "su inteligencia" sin intermedios -directamente sobre la totalidad de su sistema o cuerpo.
Este último estado en el límite no posee "partes" dedicadas a algo específico (como órganos, sentidos, etc.), sino que es inespecífico: la acción se confunde con la inteligencia, de forma que no puede distinguirse un cerebro "como sede de la posible inteligencia" y unos "órganos transmisores" de la "voluntad" del organismo.
Es difícil entender esta síntesis entre inteligencia y acción, puesto que nosotros estamos familiarizados con esta realidad que los presenta separados, pero esto no siempre fue así. Todo lo contrario, esta diferenciación surgió a partir de un estado inicial de la vida en que estaban indiferenciados: "la materia animada original". Así que podríamos aprender mucho de la inteligencia y la acción si nos remontáramos hacia atrás. El método sería hacer el "experimento mental" de "situarnos" en esta materia animada indiferenciada y especular, suponiéndole unas propiedades con capacidad potencial para que pudieran derivar en ella los estados de inteligencia (cerebro y mente) y de acción (órganos y sentidos) que observamos en la actualidad.
O sea, aquel estado indiferenciado se caracterizaría porque en él inteligencia-acción (aunque fuese de forma pasiva, entendido ésto como reacción posterior retrasada, no "anticipativa", lo que ya significaría una "inteligencia" en la construcción de "incipientes modelos") sería una sóla cosa, lo que supone que el "organismo" reaccionaría al unísono "sin estar dirigido" por parte alguna diferenciada del mismo con carácter general, sólo áreas distintas según el tipo y clase del estímulo incidente, variación que no supondría un "centro localizado" evidente. Pero este ser, al estar vivo, ya posee "unicidad" (característica básica del ser y la vida) y por tanto, una "voluntad" que se traduce paralelamente en esa síntesis inteligencia-acción y al mismo tiempo en "sensación-sentimiento". Cualquier "estado" del organismo (materia animada) se traduce en una "sensación-sentimiento", lo cual no significa que posea la propiedad de la acción (realmente acción-inteligencia). Ambos aspectos o manifestaciones de la voluntad son distintos. La sensación-sentimiento es algo pasivo, y "actúa" como la "mecha inicial" de la explosión-reacción que se producirá a continuación. Esta sensación-sentimiento posee una "escala" o gradación entre agrado y desagrado, que indica realmente, aunque groseramente, lo que es "bueno y malo" para el organismo.
Pero la reacción en sí, como proceso, viene desarrollada por el otro factor inteligencia-acción. Y es este último factor el que en su evolución va diferenciándose en una cierta inteligencia, "cocentrándose" y a la vez modelando un cerebro, y en la acción, cuya "realización", también, "modela" los diferentes "miembros y órganos".

jueves, abril 17, 2008

EL CONTROL DEL CUERPO POR LAS IDEAS

EL CONTROL DEL CUERPO POR LAS IDEAS
Se lee en la obra de este autor: "Ciencia, Filosofía, Religión. Una visión armónica":
"Parece como si los pensamientos fuesen capaces de gobernar los cuerpos. ¿No será que nuestra convicción de que nuestra voluntad domina nuestro cuerpo sea una simple ilusión? Quizá los que gobiernen nuestros cuerpos (la materia) sean los pernsamientos o ideas...
El que una idea llene nuestra mente, a lo mejor equivale a que dicha idea se haga cargo de nuestro cuerpo, inclinando nuestras acciones corporales hacia la satisfacción de dicha idea, aún en contra de nuestra voluntad, aún en contra de nuestro propio "yo".
Imaginemos que ese yo "crea" una idea tan potente que ésta pueda ser capaz de "controlar" todo el cuerpo, hasta su propio yo. Es lo que parece ocurrir en el fenómeno de la "sugestión". Sustancialmente, el mismo mecanismo podría intervenir, también, en ese otro fenómeno de la "creación de fantasmas", que "llegan a imponerse" sobre su "propio creador". Y lo mismo, claro está, a través de variantes no sustanciales, podría acontecer en la creación de los "mitos y religiones" en las diversas culturas y sociedades, cuando menos en su formación original (ya que otros mitos o religiones pueden interpretarse como "acomodaciones" de antiguos mitos a nuevos entornos -culturas y sociedades-).
Así que el mecanismo anterior (la imposición de la idea) podría explicar la formación del yo; por supuesto, también posee un importante papel la influencia por imposición -sutil o clara- de las distintas clases sacerdotales o ideológicas, lo que comprendería, desde luego, el llamado "lavado de cerebro" sectario.
Por consiguiente, el conocimiento en profundidad del mecanismo anterior produciría efectos muy beneficiosos para la creación humana, la libertad y la dignidad del hombre, haciéndole acreedor a una descendencia con linaje en la "divinidad"... Y es así porque el descubrimiento del peligro del citado mecanismo como herramienta sustancial en la "modelación" del espíritu humano, al mismo tiempo también posibilita en sentido positivo el "cambio cualitativo" en las virtudes más genuinas de la Humanidad, lo que haría posible la creación de sociedades más justas, adornadas de aquel "humanismo" considerado hasta el presente como una verdadera utopía.
Los vaivenes de todo balbuceo de la incipiente vida "espiritual" serán sustituidos por una línea recta en continuo proceso (con períodos de estabilidad y expansión, por supuesto), sin retrocesos y hasta explosivo de la luminaria espiritual.