Mostrando entradas con la etiqueta cuántica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuántica. Mostrar todas las entradas

domingo, octubre 22, 2023

Psiquis, mente y consciencia

 Yo diría que la interface entre la primera manifestación de la naturaleza y la segunda constituiría la psiquis/consciencia. Pero esto serían trazos mayores que requieren una mayor aproximación.

La psiquis, la mente es la interface entre lo que "asciende" desde la materialidad (primera manifestación) -unicidad-,  y lo que "desciende" de la segunda manifestación -sensibilidad-.



Sería una amalgama de ambas, unicidad/sensibilidad, lo que constituye la psiquis/mente: tiene esta doble naturaleza. Por ello la sensación (segunda manifestación), a través de ella (psiquis/consciencia) influye sobre la materia por medio de la unicidad, unicidad que se refiere a dar unidad a los sistemas materiales (primera manifestación). Seguramente, mecanismo relacionado con las propiedades del mundo cuántico como el entrelazamiento, la superposición o el condensado Bose-Einstein. Un artículo reciente al respecto de la revista Esquire, escrito por Susan Lahey, puede leerse aquí.

De igual forma, la materia a través de esa adquirida sensibilidad influye sobre la segunda manifestación: sensaciones, emociones y hasta pensamientos. Los pensamientos (que siempre hemos concebido dentro de la segunda manifestación) son influidos y  hasta construidos, entonces, por la primera manifestación (materialidad). Así que estas serían las vías sobre las que la consciencia puede conectar con todo el universo, tal como supone el artículo se Susan Lahey antes citado, y cómo el soma (Kuerpo) es influido por el pensamiento y al revés... De ahí procede la mente y hasta la consciencia.

Pero dentro de los pensamientos hay una Jerarquía, como expuse cumplidamente en mi antigua obra Superego.

Sin ir más lejos por ahora, decir que existen diferentes niveles en las conexiones cuánticas referidas a la unicidad, de acuerdo con el ámbito en el que nos movamos: la mente en el cerebro (pensamientos); la intersubjetividad en el universo.

¡Un nuevo mundo, nuevas capacidades se abren ante nuestros ojos!

jueves, abril 13, 2023

Acerca de la realidad

 "Universo de hechos (sucesos, acontecimientos)".

Después de la lectura de la obra de Sean Carroll, "El gran cuadro", en particular el apéndice titulado "La ecuación subyacente a todos nosotros", se me ocurren algunas consideraciones acerca de la realidad. Primero, hacerme eco del reciente e interesante artículo de Charlie Wrol en Quanta Magazine (Cuaderno de Cultura Científica) titulado: "Cómo nuestra realidad puede ser la suma de todas las realidades posibles".

Pues bien, nos dice Sean Carroll que "el mundo de nuestra expresión cotidiana se basa en la teoría del núcleo: una teoría cuántica de campos que describe la dinámica e interacciones de cierto conjunto de partículas de materia (fermiones) y partículas de fuerza (bosones), incluyendo tanto el modelo estándar de física de partículas, como la teoría general de la relatividad de Einstein (en el régimen de gravedad débil)".


Continúa diciendo que "la piedra angular de nuestra discusión será una única fórmula, la integral de caminos de Feynman para la teoría del núcleo. Resume todo lo que hay que saber sobre la dinámica cuántica de este modelo: empezando con una configuración de campos, ¿qué probabilidad hay de que esos campos acaben en una configuración distinta más tarde?".

Es: "Un ecuación que indica la amplitud cuántica para que el conjunto entero de campos pase de una configuración inicial (parte de una superposición dentro de una función de onda) a una final".

La "amplitud" para ir de una configuración de campo a otra "la determina una integral de caminos de Feynman, sobre todas las formas en que podrían evolucionar los campos entremedias". Como sabemos, una integral "es una forma de sumar un número infinito de cosas infinitamente pequeñas, y aquí se suman las contribuciones de de cada posible cosa que puedan hacer los campos entre el punto de partida y el de llegada, que llamaríamos simplemente camino que la configuración de campos puede seguir".

Para Feynman, un sistema cuántico sigue todos los caminos, no solo el clásicamente permitido. Y para cada posible camino, se calcula el valor llamado acción (S), en particular un cierto factor de fase, exp (iS).

"Cuando un grupo de caminos próximos tiene valores muy similares para la acción, sus factores de fase serán muy similares, y sumados supondrá su acumulación, en lugar de anularse. Esto sucede exactamente cuando la acción se halla cerca de un valor mínimo que corresponde al camino permitido clásicamente. Así pues, la mayor probabilidad cuántica queda asociada a una evolución de apariencia casi clásica. Por eso es por lo que nuestro mundo cotidiano está bien modelizado por la mecánica clásica; es el comportamiento clásico el que aporta las mayores contribuciones a la probabilidad de las transiciones cuánticas."

Y hasta aquí las referencias a la obra de Sean Carroll. En resumen, un número infinito de caminos configura una sola línea recta, es decir, el clásico camino único de mínima acción emerge de opciones cuánticas interminables. Pero lo más importante de lo relatado es la consideración de que el comportamiento clásico, las trayectorias nítidas definidas en el mecánica clásica, son, en primera aproximación, el resultado del propio comportamiento que subyace en toda la Física. Mas, cada camino anteriormente expresado, no tiene realidad por sí, solo son "probabilidades de existencia", por ello yo las tacharía de virtuales, ya que la verdadera realidad es la de la ecuación de ondas completa de Schrödinger (que equivale, según el propio Feynman, a su propia integral de caminos).

Es decir, la realidad es la que posee la probabilidad completa, cierta, 1. O sea, para que cualquier camino de los expresados tenga esa misma probabilidad (1), ha de decantarse (decoherencia o colapso de la función de onda); ello equivale a la anulación de los demás caminos, haciéndose realidad solo uno, es decir, pasando de una probabilidad parcial menor que 1, a la certeza (1). De esta forma, esos "puntos" o "hechos" (medidas) obtenidos después del colapso, construyen la historia o trayectoria clásica, las curvas o intervalos de universo de la relatividad general  (curvaturas en el  espacio y el tiempo), edificada por el genio alemán, Einstein.

¡La realidad no está constituida por realidades parciales (como afirma el artículo citado inicialmente) o caminos, sino que la realidad final (ordinaria) es la expresada en las líneas de universo del espaciotiempo einsteniano!

¡Emerge del caótico universo cuántico nuestro cotidiano universo, un universo de hechos (sucesos, acontecimientos) que constituyen en conjunto nuestra propias historias!

miércoles, enero 04, 2023

Causalidad

 Según el físico David Bohm se podría mantener la causalidad y la realidad misma (algo en suspenso dentro de la mecánica cuántica) a través de la no-localidad. En su teoría se salva la causalidad del universo a través del entrelazamiento cuántico o una interconexión de los fenómenos a distancia, apelando a una especie de variables ocultas, o sea, el extraño comportamiento a nivel cuántico podría explicarse como efectos visibles de una "totalidad implicada", en la que cada átomo estaría de alguna manera conectado a los otros átomos del universo.

Y bien, aunque las teorías de Bohm no fueron muy bien recibidas por la física contemporánea, recientemente han sido revividas por la escuela apellidada "mecánica cuántica emergente", donde las partículas son entendidas más bien como fenómenos resonantes entrelazados con un campo de punto cero. La aparente aleatoriedad de los fenómenos se debería a que cada fenómeno es modificado por otros fenómenos distantes que lo causan, como si fuere a través de variables ocultas. Y a fin de cuentas, la teoría de Bohm implica que cada fenómeno existe en una red de total interdependencia con todos los otros fenómenos.



En la teoría de la vacuidad, la realidad física es posible solamente por que no existen partículas determinadas de manera local y sí una "interconectividad cuántica". El campo vacío o campo cero es un especie de mar de infinita energía potencial, con una infinita "creatividad" y de ésta emergen todos los fenómenos que surgen y desaparecen a cada instante.

Así que la "mecánica cuántica emergente" explica la causalidad en términos del mundo que observamos y, sin embargo, existe un plano en el cual no hay causalidad, en lo que Bohm llamaba "totalidad implicada", la profunda unidad de todos los fenómenos en su potencial infinito.

Y todo ello viene a colación porque la mecánica cuántica debe lidiar con la paradoja de que en la realidad última no puede haber causalidad y, sin embargo, debe defender la existencia de la causalidad en un plano relativo, en el que ciertas acciones producen efectos que conducen hacia la misma. De alguna forma, lo relativo y lo absoluto deben convivir.

Todo esto debería tener profundas implicaciones en la misma creación el universo y sus instantes iniciales: su conexión íntima en su totalidad sin necesidad de otras hipótesis ad hoc, mucho mas extendidas. ¡Una nueva física quizás se vislumbra!


Artículo de referencia: "El extraño hecho de que la causalidad no existe a nivel cuántico, pero sí en la realidad ordinaria", por Luis Alberto Hara.

jueves, julio 07, 2022

El presente lo es todo, pero casi...

"Pasado y futuro prestan al presente la capacidad de decisión".

Presente... parecería que solo existe el presente. Así lo afirma con rotundidad la Física que desde cierto punto de vista puede considerarse ya clásica, aunque a mi entender mejor habría que llamarla "determinista"... Y aquí habría que incluir, extrañamente para algunos, tanto la Mecánica de Newton como la relativista de Einstein: ¡Todo (físicamente) se reinscribe desde un experimentador (aséptico) provisto de una unidad de medida material (metro, etcétera), y de un reloj que da una medida temporal! Precisamente, totalmente definidas en el "presente", marco en el que se desenvuelve el experimentador, y donde realiza, por consiguiente, sus "mediciones".

A grosso modo, la coordenada temporal del universo, en este tipo de física (determinista), está perfectamente definida en la consabida línea temporal: pasado-presente-futuro... El presente, expresado en el imaginario popular, es "donde vivo" y como tal, donde ejerzo mi acción sobre el entorno del universo... Aquello que no puedo "manejar" pues ya pasó, sería el "pasado", y aquello que tampoco puedo "manejar", pues no está aún presente ante mí, es el "futuro"... ¡El "presente", pues, es donde puedo ejercer mi capacidad de decisión!


Pero es que el universo no es, ni mucho menos, completamente determinista, y no quiero usar el tópico einsteniano : "Dios no juega a los dados"... Agua pasada que no necesita más justificación. En esta "ampliación" del universo hacia lo complejo, la cuántica, el caos, etcétera, el "presente" en cierto modo "difumina" sus fronteras: ¡ya no son nítidas, pues su estricta fijación, nos hace incurrir en errores, a veces de gran calado!

En resumen y filosóficamente (filosofía de la ciencia; no como ente metafísico), el presente "ya no lo es todo", de alguna forma "pasado" y "futuro" parecen "pretender" apropiarse de alguna de esas cualidades del "presente"... ¡Qué si no representa el futuro configurado por "probabilidades" de los distintos "estados" del presente!, o ¡la enigmática retroacción temporal del pasado en diferentes líneas de tiempo de cierta propiedad cuántica!

Sí, parecería, como cito en el título del artículo, que el "presente" parece todo, pero "casi"... y ese "casi" hace referencia a lo que acabo de exponer (alusión a la "transcurrencia" del tiempo).

En una visión amplia del entorno universal donde se desarrolla nuestra experiencia vital, aún en nuestra actividad "presente" no hay modo de dejar de incluir "retazos" del pasado y "posibilidades" del futuro: ¡Mi presente, mi acción actual, debe de tener muy en cuenta, siempre, el pasado que nos precede, y el futuro que adivinamos o presentimos! ¡No desliguemos la realidad actual de la que nos ha precedido, y de la que (yo diría que aquí está la "moralidad social) debemos intentar crear en el futuro!, ya que como la evidencia nos confirma, "pasado y futuro prestan al presente su capacidad de decisión".

martes, abril 05, 2022

La "aparición" de la mente

 El funcionamiento de la mente es un tema peliagudo que junto con el significado de la conciencia constituyen dos de los principales problemas a resolver por la ciencia actual. En este artículo no me referiré a ellos, sino a algo aún más básico: el entendimiento, siquiera somero de lo que es la mente y su "aparición". Juzguen ustedes.



Para ello invito, en primer lugar, a las siguientes reconsideraciones:

- El meollo de la cuestión consiste en la "transformación" de lo múltiple (cantidad) en lo unitario (cualidad).

- La cantidad de "chispas" de lo material (lo múltiple) se "transforma" en la cualidad (unicidad) de la mente. El símil: Del corpúsculo (partículas) a la onda (unitaria).

Y al revés:

- La mente (unicidad) se "desparrama" hacia todos los resortes del cuerpo (multiplicidad). Símil: De la onda al corpúsculo... Lo que representa "la acción de la mente sobre el cuerpo".

De todo ello se deduce la necesaria existencia de una "chispa" (¿ínfima?) indefinible en la pura materia que explicaría la  aparición (¿energía?) de la mente (con ello la vida).

(*) Así, la materia y su estructura (complejidad) equivale (aunque no se identifica) a la existencia de una mente propia (cuando hay "vida").

Un ejemplo nada rebuscado, sería el comportamiento de cada especie de perro -su temperamento-, algo que conocemos los dueños de las mascotas, y que se aprecia en conjunto, más allá de su individualidad: la semejanza corporal entre los individuos de cada especie, es suficiente para apreciar un comportamiento o temperamento parecido entre todos los miembros de dicha especie. Así, es apreciable el comportamiento de los caniches, de los cocker, etcétera.

En resumen:

La semejanza con la transmutación de las propiedades de la física clásica, a las del mundo cuántico, sobre todo y en particular la propiedad del "entrelazamiento cuántico", que pasa de múltiples sistemas (partículas), a un solo sistema (el que significa las partículas entrelazadas) es obvia, sería muy parecida a la "transformación" de la materia-cantidad- multiplicidad en mente-cualidad-unicidad.

(*) Esa especie de bifurcación o transmutación de la materia-información en la mente va acompañada también de la aparición de la sensación como proa de la aparición del mundo de cualidades que supone la consciencia, la voluntad, el libre albedrío, y un largo etcétera.

Y no estoy hablando de la constitución y el funcionamiento de los cerebros, sustento de la mente, que constituyen parte de las numerosas teorías de la mente, entre las que tienen un importante papel las teorías holonómicas y holográficas del cerebro, etcétera.

¡Vayamos a lo más esencial de la "aparición" de la mente!

miércoles, julio 07, 2021

La conciencia como agente moldeador y creador del universo

 "Medida⇔Observador⇔Conciencia"

El clásico experimento cuántico de la doble rendija nos ilustra sobre la dualidad onda-corpúsculo, y lo que es más importante, sobre la exclusión mutua entre interferencia (superposición de estados) y uno de los caminos elegidos por el corpúsculo. Ese principio de exclusión es fundamental en cuántica e ilustra o resuelve la "paradoja del gato de Schrödinger". Me explicaré.

Claro que es real la "superposición de estados" (vivo y muerto) que se presenta en el experimento mental, así como es real la definición única de cada uno de los estados para un observador de dentro de la caja ( conciencia directa o indirecta de la medida). Ahora bien, tales eventos como en el experimento de la doble rendija, son mutuamente excluyentes... Podemos decir, por encima de cualquier otra consideración, que la existencia de un observador -conciencia de la medida- dentro de la caja, imposibilita "siempre" la posibilidad de la "superposición de estados" (sencillamente, no ha lugar). Y esta simple consideración resuelve la paradoja emitida hace tanto tiempo por Schrödinger y su consecuencia posterior, la derivación que supone lo que se ha llamado "el amigo de Wigner". Debo volver a recalcar lo sustancial del hecho o acontecimiento que se impone por intersubjetividad a todo el universo.

En mi opinión, todo esto hace que reconsideremos la forma de aplicar los métodos matemáticos en la Física, sin una previa revisión muy profunda de los aspectos lógico-teóricos de los propios principios físicos, sean clásicos o cuánticos: matemáticamente son posibles muchos resultados, pero físicamente solo se dan algunos, los que precisamente hacen desaparecer las paradojas apuntadas...

 

De las consideraciones anteriores se desprende, una vez más, el trascendental papel del observador, como agente en la medida, con su "conciencia" de tal medida, de donde no es el propio observador lo relevante, sino la "conciencia interna de tal observador", es decir, básica y sustancialmente: ¡la conciencia es el verdadero agente moldeador y creador del universo!

martes, mayo 04, 2021

La hipótesis inflacionaria, un "desaguisado" racional

 Resulta que para resolver el "problema" de científicos que no dan con la clave de asuntos teóricos del campo de la astronomía, nos obligan a "santificar" principios que no van más allá de ser unas hipótesis "ad hoc", útiles para ellos, tratando de justificar su ignorancia y creando otros problemas de mucha más enjundia que afectan, nada menos que a la lógica racional más al uso.


El ejemplo de la "inflación cósmica" es paradigmático. El intentar resolver, por ejemplo, la planitud del universo (los datos observacionales lo avalan) junto a otras cuestiones, ha llevado a dichos científicos a emitir la hipótesis de la existencia de un campo escalar a semejanza del campo de Higgs (el bosón de Higgs sí se ha medido) que produjo la expansión de forma explosiva del espaciotiempo, algo que venía muy bien para quienes especulaban sobre el "redondeo" inicial del Big Bang. Todo ello sin datos reales que lo prueben.

La justificación: "A falta de una teoría mejor...".

Claro, si la aceptación de la hipótesis inflacionaria no condujera a otros resultados, igual de especulativos, pero con una trascendencia ontológica tan grande que la hacen, verdaderamente "irracional". Me estoy refiriendo al abierto campo del "multiverso", y en particular el de los universos-burbuja que nacen por doquier "ad infinitum"... ¡Qué derroche... para tan poca sustancia! Al llegar a este punto y ante esa proliferación de que va claramente en contra del principio de la navaja de Ockham, es hora de "hacer una parada y reflexionar sobre el conjunto de todas esta hipótesis imbricadas mutuamente"... Si dar satisfacción a unos científicos de la rama cosmológica, junto a otros físicos teóricos, que a estos efectos tienen interese comunes, hace temblar todo el entramado filosófico tan "duramente" construido a lo largo del tiempo y cuya asunción posee caracteres, en cierto punto, de irracionalidad, es hora que nos planteemos su revisión, y la mejor forma es seguir los pasos de la observación, de los datos científicos "contrastados"... Además de que existen otras posibilidades igualmente científicas como la del físico Turok, etcétera.

La cuestión del multiverso creció extraordinariamente en Física a partir de las hipótesis del físico americano Hugh Everett III, y la de suma de historias o caminos de Richard Feynman; así se edificó una de las "interpretaciones de la Cuántica", que conducía al multiverso al dar plena objetividad (realidad) a cada uno de los estados, creyendo así dar explicación al problema de la medida, al dar validez en todo momento a la ecuación de estado de Schrödinger, evitando la "catástrofe" que suponía la "decoherencia".

Es una toma de posición ideológica dentro de la Ciencia, que rechaza de forma absoluta la existencia de alguna "subjetividad" dentro de la Física... Ahora bien, sin soslayar la existencia de otras muchas interpretaciones de la Cuántica que no conducen a esos postulados, hay que decir que, precisamente, la introducción de la "subjetividad" en los planteamientos físicos de la Ciencia, en mi opinión, trae más beneficios que perjuicios: ¿Cómo explicar, entonces, la existencia del campo psíquico, o mundo de cualidades de la vida?

Analizando en profundidad dichas cuestiones, tanto desde el punto de vista filosófico u ontológico, como desde el propio campo científico, la subjetividad, objetivada por la "intersubjetividad" de los actores-observadores, viene a corregir muchos de los "desaguisados" originados por la asunción del concepto de multiverso, una idea especulativa que conlleva la creación de universos a "tutiplén", en un verdadero "desaguisado" racional e intelectual.

¡Reconozcamos nuestra ignorancia y no emitamos hipótesis que den soluciones "ad hoc" para cada problema!... ¡la racionalidad nos lo agradecerá!

¡Desde que la ciencia concluyó que el universo se creó de la nada ("comida para todos"), ni el más sectario seguidor religioso podría imaginar que su dogmático principio de la "creación por Dios del universo a partir de la nada", llegaría a tales extremos!

jueves, febrero 25, 2021

Las claves del fenómeno cuántico (y X)

 "Desenlace"


Bueno, llega la hora de rematar el presente artículo que, precisamente, no ha sido muy breve -diez entregas-, pero que que han sido imprescindibles para tratar de entrar en situación y así poder alumbrar algunas ideas hacia el fin que se pretendía, en la búsqueda de las claves que nos acercasen a la verdadera ontología que se esconde en el fondo del fenómeno cuántico... Evidentemente, aspiraciones tan altas, en ningún modo podrían ser satisfechas en su totalidad, pero lo expuesto, al menos crea en el lector, el "gusanillo" de la duda que le motive hacia ese fin.

Vuelvo a recalcar que mi particular Interpretación de la MQ, está expresamente expuesta en mi obra "¿Sueño o realidad?", que está a disposición de los lectores en el Blog Simbiotica. Pero el motivo del presente artículo es buscar un nuevo enfoque, que se acerque más a la ontología del propio fenómeno cuántico que, auguro, yace en lo que llamo el mundo de lo inaccesible (ver mi obra "Accesible e inaccesible"), es decir, aquel que no es accesible al método científico clásico (mundo de cualidades, etcétera). En tal mundo no rigen las coordenadas espacio-temporales al uso, ni la causalidad conocida, y es su "reflexión" desde el mundo de lo accesible (desde ahora AC) lo que llega a "modular" el mismo, haciéndole adoptar una "virtualidad" de "pseudodimensiones" que le ayuda a coordinarse con el mundo físico conocido AC, y su "correspondencia" para un observador externo (el de la Física) es la MQ.

Sin más dilación, explicitaré las conclusiones a las que me ha llevado el desarrollo del presente artículo.

En mi opinión: "Existen dos mundos dentro del universo: el accesible (AC), o mundo de la ciencia ordinaria -el del observador externo- al que se le aplica el método científico clásico de "prueba y error"; y el inaccesible (INAC), el de la subjetividad percibida por el sujeto (mundo de la mente, la psiquis, atributos de la personalidad... en resumen, el mundo de las cualidades).

El INAC tiene sus propias reglas, igual que el AC tiene las suyas (Física). El INAC es el germen de la vida (no nos escandalicemos por las aseveraciones tan rotundas; estamos ante unas hipótesis pendientes de confirmación), pero hay un continuo feedback (reflexión) entre el mundo INAC y el AC, debido a la metafórica propiedad de la "mirada por la ventana" (en muchas de mis obras hago uso de esa metáfora).

Esa propiedad básica del mundo INAC, hace posible el desarrollo de la criatura (el Ser), y lo asimilable, la Evolución; las criaturas del mundo INAC no pueden "observarse" a sí mismo, en vez de ello, están "supeditadas" a "mirar por la ventana", hacia afuera, al entorno, para percibir lo que "existe" ahí afuera, los otros objetos, y cómo no, también el "reflejo" de sí mismos, provocado por su propia existencia en el entorno (es decir, también como objetos). Y es esa intrusión (por otra parte, inevitable) como objeto en el mundo AC, la que se describe como "Teoría Cuántica al uso". Por supuesto que la esencia de lo material, esos objetos del mundo AC, no son lo "deterministas" que aparentan en el mundo físico clásico, sino que su esencia es eminentemente cuántica (microcosmos), la esencia radical de esa frontera o intersección entre INAC y AC.

En el mundo INAC no existen las paradojas que aparecen al aplicar la lógica clásica al interregno entre AC e INAC.

Para finalizar, decir que en mi opinión hay al menos dos vías aconsejables para el estudio y "vislumbramiento" del mundo INAC, al menos desde el conocimiento actual. Una sería partiendo de la Interpretación de la MQ recomendada en este artículo, que se basa en las hipótesis del Nobel Max Born, la propia Interpretación de Copenhague y los conceptos fundamentales desarrollados por el autor: el "espacio probabilístico", la "realidad de la función de onda cuántica" y el "tiempo creativo". Otra, más metafísica y cercana a los planteamientos de Oriente, basada en la Interpretación Transaccional de la MQ, defendida por el filósofo José Díaz Faixat en su obra "El ritmo oculto de la evolución" (ver el artículo de Foro Esencia "Evolución entrópica-sintrópica", de fecha 20 de noviembre de 2020).

Espero que el artículo os haya sido de utilidad.

miércoles, febrero 24, 2021

Las claves de fenómeno cuántico (IX)

 "En busca de la verdadera Teoría Cuántica"


Cuando se atraviesa el "umbral" cuántico, el principio de causa y efecto se transforma en un bucle en el que es imposible saber qué es lo que origina una cosa: el efecto se convierte en la causa de todo lo que ocurre. El viaje al pasado ya no sería un paradoja. Y tal bucle se desenvuelve fuera del espacio y del tiempo.

Como explica la física Marta García-Matos, hay tres tipos de paradojas: las que desafían la física clásica, las que desafían la intuición y el sentido común, y las que desafían "a la misma física cuántica".

En su opinión: las primeras evidencian que la física clásica falla en algunas predicciones; las segundas evidencia que las intuiciones nacidas de nuestro contacto con el mundo falla en algunas predicciones; y las terceras (construidas para testear la consistencia de la nueva teoría) no sabemos aún qué evidencian.

Todo esto se deduce de la nueva investigación realizada por científicos de la Universidad Libre de Bruselas (ULB) y de la Universidad de Oxford.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo de investigadores ha desarrollado una teoría de la causalidad en la teoría cuántica. En ella los conceptos de causalidad s definen en términos inherentemente cuánticos, en lugar de relaciones con un nivel clásico de causa y efecto.

Según esta teoría, las relaciones que ocurren entre las partículas sujetas a entrelazamiento  cuántico no están sometidas al principio clásico de causa y efecto, sino que se rigen por una influencia causal de ciclos impenetrables, sin un orden causal temporal.

Esto significa que, a esos niveles de realidad, el entrelazamiento cuántico no requiere que las partículas necesiten tiempo para avanzar en una dirección (como ocurre en el mundo ordinario), sino que forman un círculo dinámico en el que la causa y el efecto se confunden: no es posible saber qué originó un proceso.

En otras palabras, cuando alteramos el estado de una partícula que ha estado entrelazada con otra, no está claro que nuestra acción origine el comportamiento de la otra distante, porque todo ocurre fuera del espacio y el tiempo. Y no es que el mundo cuántico tenga un orden causal indefinido, lo que ocurre es que sí tiene una estructura causal precisa que involucra ciclos ajenos al espacio-tiempo.

En sus especulaciones, creen en consecuencia que la estructura causal del espacio-tiempo en sí misma podría volverse cíclica cuando cruza el umbral cuántico, provocando una intersección prometedora entre la teoría cuántica y la relatividad general.

(Del artículo de Tendencias21:"El umbral cuántico distorsiona el principio de causa y efecto". Referencia: Cyclic quantum causal models. Jonathan Barrett, Robin Lorenz & Ognyan Oreshkov. Nature Communications.)


Según el físico Juan Martin Maldacena, la pareja AdS/CFT (CFT significa Conformal Fiel Theory y es una teoría cuántica en la que no hay gravedad; AdS significa anti-de Sitter y es otra teoría cuántica con gravedad y con una dimensión más que la teoría CFT) describen exactamente la misma física.

Si la teoría CFT está en tres dimensiones espaciales más el tiempo, la teoría AdS vivirá en un mundo de cuatro dimensiones más el tiempo.

Maldacena conjeturó que existen muchas de estas parejas, y que lo que ocurre en un miembro de la pareja tiene un proceso espejo en el otro miembro que describe los mismos fenómenos. O sea, la pareja AdS/CFT representan dos lenguajes diferentes para una misma realidad física: uno de los lenguajes tiene sólo una teoría cuántica; en el otro tenemos, además, un espacio-tiempo curvado y una dimensión adicional.

En un artículo recientemente publicado se especula que la dimensión adicional está codificada en el entrelazamiento de la teoría cuántica. El artículo está firmado por el canadiense Mark van Raamsdonk.

En base a ello hay investigadores que que se preguntan si podemos construir una teoría cuántica en la que sólo hubiera objetos, sin noción alguna de espacio y tiempo: el espacio-tiempo emergería a partir del entrelazamiento entre esos objetos. La regla básica sería: "si dos objetos comparten mucha información han de estar cerca en el espacio; si comparten muy poca, sería que están lejos".

(Del artículo de la Razón-Ciencia "El espacio-tiempo podría ser un fenómeno cuántico".)


Aunque la decoherencia cuántica (proceso que produce la pérdida de coherencia de un estado cuántico) sólo pudiera dar cuenta de apariencias y no de la ontología (d´Espagnet 2000), si explica la destrucción de la interferencia cuántica, es decir, de la superposición de estados. Así que la decoherencia juega un papel central en la explicación de cómo las propiedades clásicas de un sistema surgen a partir de su naturaleza cuántica; según la versión más aceptada de la decoherencia, esto se produce a consecuencia de la intersección del sistema cuántico bajo estudio con su ambiente.

De cualquier forma la decoherencia cuántica es un mecanismo poderoso que se encuentra en desarrollo y que no ha agotado todo su potencial. Por este motivo la decoherencia ha sido invocada para resolver las dificultades de ciertas interpretaciones de la MQ.

(Del artículo "Decoherencia cuántica". Fortín, Sebastián 2016. Diccionario Interdisciplinar. Austral, editado por Claudia E. Vanney, Ignacio Silva y Juan F. Frank. Url: http://diarioaustral.edu.ar/Decoherencia_cuántica)

Otro artículo muy interesante respecto al tema que recomiendo leer es: Quantum origin of life: Methodological, epistemological and ontological issues. Juan Campos Quemada. Universidad Complutense de Madrid.

(La próxima entrega del artículo será la última)

martes, febrero 23, 2021

Las claves del fenómeno cuántico (VIII)

 "En busca de la verdadera Teoría Cuántica"


La insatisfacción que produce la dicotomía entre los fenómenos subjetivos de la personalidad y el aparente mecanicismo de la neurociencia, esto es, entre el fenómeno vital y la abstracción de la ciencia físico-matemática, requiere buscar un nexo convergente entre ambos.

Teniendo en cuenta las especiales características del mundo cuántico, estas le hacen idóneo para el inicio de la búsqueda de tal meta, pero como dije, la maraña de interpretaciones de la MQ parece un hándicap nada agradable.

Es preciso, pues y como mínimo, proceder al análisis, aunque sea somero, de dichas interpretaciones, pero con el punto de vista fijado en el horizonte de ese nexo convergente entre Vida y Física.

Mi conclusión final fue, en su día, la adherencia a la ortodoxa interpretación de Copenhague, bajo las oportunas observaciones del Nobel Max Born, con su "regla" de probabilidad y su condición de realidad basada en los "invariantes de observación". A partir de ahí elaboré, hace unos años, los conceptos de "espacio probabilístico" y "realidad dual" al admitir la especial "realidad de la función de onda" de Schrödinger (*).

En mi teoría, en el proceso de la medida, el "tomar nota" del resultado, supone que la "conciencia" del resultado de esa medida equivale a una "creación" de realidad. Por tanto, aquí el "rol" del observador es intrínseco, causal como suponen, entre otros, tanto Neumann como Wheeler. La "intersubjetividad" apuntada por Born, corrobora la asunción de tal realidad por todos los observadores. En tal caso, estamos ante un "salto" metafísico importante: la entrada de la "conciencia" del observador  en el proceso, y por ello la "incidencia indirecta" de la "voluntad" del observador que, a mi juicio, en la medida "crea" realidad.

Aquel acto de "tomar nota", puede estar diferido en el tiempo a través del aparato de medida, automático o no, pero en última instancia, un observador es el último actor de la cadena (a veces, basta la simple posibilidad de su existencia).

El proceso aleatorio es imposible sin la confirmación u "consolidación" del observador (la superposición cuántica seguiría siéndolo indefinidamente sin tal requisito). Sin ir más lejos, y por otra parte, es el experimentador-observador quien fija el instante en que realiza la medida, luego la aleatoriedad necesita al menos esa intervención por parte del observador.

La revalorización del papel del observador está justificada, lo que se confirma al estudiar el papel singular que sobre el tiempo tiene, también, ese observador (tiempo creativo -ver la obra del autor "Una revisión del tiempo").

(*) Todos estos conceptos vienen desarrollados en la obra "¿Sueño o realidad?" que puede consultarse en Simbiotica´s Blog.


En la próxima entrega citaré ejemplos recientes de experimentos que nos iluminan con más claridad las especiales cualidades del mundo cuántico que entreveran la verdadera dimensión del aparente mundo de "lo inaccesible".

sábado, febrero 20, 2021

Las claves del fenómeno cuántico (VI)

 "En busca de la verdadera Teoría Cuántica"


El segundo descubrimiento al que me refería en la entrega (V) del presente artículo, expuesto en la revista del MIT, Technology Review, hace referencia a la sugerencia y después confirmación de que el proceso fotosintético es también un proceso cuántico.

"Así lo puso en claro un estudio realizado por investigadores del Departamento de Energía del Lawrence Berkeley National Laboratory.

Como sabemos, la fotosíntesis consiste en una serie de proceso por los que las plantas y cianobacterias captan energía luminosa, transfiriéndola a los centros de las reacciones moleculares, convirtiéndola en energía química de forma casi instantánea y con una eficiencia de prácticamente el 100%.

Y es que obtuvieron evidencias directas de que la coherencia cuántica electrónica ondulatoria juega un importante papel en tal proceso de transferencia energética.

Según el primer responsable de la investigación, Graham Fleming, las características ondulatorias del fenómeno de coherencia cuántica podrían explicar la gran eficiencia de la fotosíntesis, al poderse probar simultáneamente todos los caminos o posibles vías de energía potencial antes de elegir el más eficiente de ellos.

El equipo de Fleming consiguió detectar, por medio de mediciones electrónicas espectroscópicas a una escala de femtosegundos (un femtosegundo es la milbillonésisma parte de un segundo), señales cuánticas u oscilaciones electrónicas coherentes, tanto en moléculas donantes como receptoras, generadas por excitaciones energéticas inducidas por la luz. Y tales oscilaciones se encuentran y se interfieren, formando movimientos ondulantes de energía (superposición) que exploran todas las vías de energía potenciales de manera simultánea y reversible, eligiendo las de mayor eficiencia energética.

Estas investigaciones han sido posibles gracias al desarrollo de una técnica denominada espectroscopía electrónica de dos dimensiones, que permite observar el flujo de excitación energética provocada por la luz en complejos moleculares y con una asombrosa resolución temporal.

Tales experimentos han demostrado que los procesos de transferencia energética implican una coherencia electrónica mucho más intensa de lo que se esperaba, lo que significa que tal proceso es mucho más eficiente de lo que clásicamente se imaginaba."

Por último citar que la hipótesis Hameroff-Penrose especula que el soporte físico de la sensibilidad-conciencia en los seres vivos debería hallarse en las propuestas cuánticas más primigenias de la materia.

Si tal hipótesis se cumpliera, sería más fácil entonces entender que las propiedades de campo de la materia fueran el soporte de las propiedades holísticas del psiquismo y, al mismo tiempo, su indeterminación fuera igualmente un soporte apropiado para la indeterminación, apertura, libertad de la vida y del hombre.

En sus palabras: "La materia tiene la propiedad de producir sensación, la única forma de explicar por qué el universo ha producido la vida y el hombre".

La hipótesis Hameroff-Penrose supone que nichos de materia en estado cuántico -¿bosónica?- se hallarían en el interior hueco de los microtúbulos -estructuras filamentosas formadas en el citoesqueleto de todas las células con variadas funciones evolutivas. 

Una de estas funciones sería producir sensación y estados de conciencia. Por acción a distancia no local (los llamados EPR) entrarían en interacción por coherencia cuántica, formando sistemas complejos de neuronas en el cerebro.

Tal actividad cuántica estaría relacionada con las redes neuronales microscópicas, y la bioquímica interior a la neurona, de una forma ascendente (por ejemplo, ante una imagen exterior), y descendente ( por ejemplo, cuando el pensamiento está dirigiendo el movimiento).

A partir de los experimentos descritos y otras evidencias, puede deducirse, entonces, que los fenómenos cuánticos aparecen en los procesos vitales, pero ¿la propiedad vital de la psiquis puede, igualmente, influir sobre la materia? Es decir, ¿cómo desde las "cualitativas" expresiones de vitalidad como la voluntad, la acción, la sensibilidad puede incidirse sobre la materia, el mundo físico, el mundo cuántico?

En tal caso, la voluntad, la acción humana, consecuentemente, al menos esa mente humana, debería incidir de forma fehaciente sobre los acontecimientos físicos, que como tales se configuran en tiempos concretos, acontecimientos o sucesos sobre los que la mente, la psiquis debe dejar su impronta constatable, o sea, medible o con posibilidad de medida.

En mi opinión, el siglo XX, desde el punto de vista científico, es de una trascendencia notable, no tan solo por haber visto el nacimiento de la teoría relativista de Einstein, sino mucho más por el desarrollo del paradigma cuántico; si no me equivoco, si la relatividad supuso cambios trascendentales en nuestros conceptos de tiempo, espacio y gravedad, el mundo de la cuántica supondrá el desvelamiento del misterio profundo de la vida, la mente y la conciencia.

Cierto que mucho espero de la cuántica, más si la teoría conocida sobre la misma no fuera suficiente, habrá que dilatar sus límites hasta alcanzar tales objetivos. Fruto de este nuevo enfoque, de esta nueva visión, se irán desvelando las claves que, andando el camino, y sin el rechazo al andamiaje teórico de la Teoría Cuántica conocida, podrán conducirnos a esta Teoría Cuántica ampliada, remozada en sus más básicos principios.

Nuevas entregas irán apareciendo en la serie.

viernes, febrero 19, 2021

Las claves del fenómeno cuántico (V)

 "En busca de la verdadera Teoría Cuántica"


Esta vez, será desde el capítulo titulado "La cuántica al rescate" de "¿Sueño o realidad", desde donde transcribiremos elementos.

Expone Javier Monserrat en la Web Tendencias Científicas, acerca de las opiniones del biólogo Stuart Kauffman:

"La tercer explicación de la mente y la conciencia a la que tentativamente me adhiero, es referirlas al comportamiento cuántico (una sería la dualista; otra la de la ciencia cognitiva en su reducción a los complejos programas de ordenador). La respuesta ordinaria de los físicos es que los efectos cuánticos no pueden ocurrir a la temperatura corporal."

"Sin embargo, teoremas recientes en computación cuántica, y evidencias referentes a las células permiten poner en duda esta conclusión. Los teoremas muestran que, si se toman las medidas y se trabaja en un computador cuántico, sus qubits pueden permanecer en coherencia cuántica cuando debieran caer en de-coherencia cuántica hacia un comportamiento clásico. Así, cuando se trabaja en un sistema, en principio, partes de él pueden permanecer en coherencia cuántica a temperatura corporal. Es más, las células trabajan termodinámicamente y podrían ser capaces de realizar tales medidas y trabajar manteniendo ciertas variables en coherencia cuántica. En segundo lugar, las células están llenas de proteínas y otras moléculas, y el agua entre dichas moléculas está ampliamente ordenada. Esto podría permitir la coherencia cuántica físicamente en las células. Nadie lo sabe. Pero parece digno de investigación por derecho propio. Mientras tanto, mi teoría tentativa es que la mente no está determinada (es acausal); que la mecánica cuántica no está determinada (es acausal) según la interpretación de Born de la ecuación de Schrödinger (a pesar de Einstein); que la conciencia se produce por un estado especial en que un sistema se mueve entre un comportamiento cuántico y clásico."

En la obra Investigaciones, Stuart Kauffman ofrece la siguiente hipótesis sobre la consciencia (ver mi obra Accesible e inaccesible):

"La consciencia está asociada a una toma de decisiones de alta resolución, conducente a los comportamientos alternativos en los agentes autónomos moleculares, que abra los reinos cuántico y clásico y equivale a la persistente propagación de bucles interconectados percolados de coherencia cuántica, los cuales simultánea y sistemáticamente pierdan coherencia, transformándose en clásicos. El paso al comportamiento clásico representa mente actuando sobre materia. La consciencia es la experiencia interna que el agente tiene de esa red percolada de coherencia cuántica que sostenidamente sufre decoherencia hacia el comportamiento clásico."

En mi obra Vida y mente me hago eco de dos descubrimientos referentes a la relación entre Cuántica y Vida.

"La revista del MIT, Technology Review, reflejó en un artículo que los procesos de entrelazamiento cuántico podrían explicar la forma en que los pájaros se orientan en vuelo utilizando el campo magnético de la Tierra.

Un equipo dirigido por el Dr. Vladko Vedral, de la Universidad de Oxford, ha aportado varios elementos que completan y precisan los evocados con anterioridad por el Dr. Yannis Kominis, de la Universidad de Creta.

En su opinión, los pájaros disponen de moléculas detrás de sus ojos, sobre la retina, que son sensibles tanto a los fotones de luz que reciben por el ojo, como al campo magnético terrestre. Cuando tales moléculas absorben un fotón, se genera un par de electrones entrelazados, de los que uno de ellos se trasfiere a la otra parte de la molécula. En ausencia del campo magnético, la pareja de electrones entrelazados se unen restituyendo al electrón en su estado inicial. Mas el campo magnético puede modificar el spin de uno de tales electrones entrelazados, permitiendo a los dos recolocarse en un estado diferente. La molécula, pues, adopta entonces un nuevo estado que el pájaro puede percibir.

El estado de entrelazamiento podría ser mantenido antes de la decoherencia durante unos 100 microsegundos (mientras que en los experimentos físicos que se realizan en el laboratorio el estado de entrelazamiento no dura más de 80 microsegundos).

La utilización de fenómenos de entrelazamiento cuántico en los procesos de magnetorrecepción biológica estudiados, son sólo un subproducto de tales procesos, no su verdadera esencia. Es como si el organismo biológico, en su evolución, se hubiera aprovechado de esta propiedad cuántica que se encontraba disponible... Esto abre un horizonte fabuloso de investigación, pues es fácil suponer que tales entrelazamientos cuánticos podrían estar subyaciendo en el funcionamiento de las células, cerebro y cuerpo."

En la siguiente entrega del presente artículo expondré el citado segundo experimento del MIT, relatado en Technology Review.

jueves, febrero 18, 2021

Las claves del fenómeno cuántico (IV)

 "En busca de la verdadera Teoría Cuántica"


Seguimos el mismo hilo que en la entrega (III).

"Está suficientemente establecido que los mecanismos de acción de la fotosíntesis, metabolismo, mecánica enzimática, síntesis de proteína y replicación y traducción de los ácidos nucleicos siguen las leyes físicas y químicas conocidas, es decir, todos los procesos bioquímicos.

Pero al llegar a este punto conviene hacer notar que las leyes físicas incluyen ese mundo cuántico que, a veces, se presenta tan paradójico y asombroso.

En verdad, tanto en los inicios de la vida, como en otras etapas de la evolución, se adivina un cierto salto cuántico que daría razón de las antedichas emergencias, tan recurrentes en el fenómeno vital.

Ahora bien, siendo lo anterior cierto, sigo pensando que los signos de la vida, representados por la subjetividad, el mundo de cualidades, la sensibilidad, etcétera, pertenecen a ese mundo al que llamé inaccesible en escritos  anteriores, que parte de la evidencia volitiva, mental y accional que la acompaña en sus manifestaciones.

Sigue existiendo el problema de la conexión entre ese mundo y el que llamo accesible (al observador, a través del llamado generalmente método científico). Lo que es absurdo es aplicar ese método científico del reino de lo accesible (ciencias físico-matemáticas clásicas) al mundo de lo inaccesible.

Esa incongruencia no sería tal si dejáramos en su sitio a cada uno de esos mundos, reconociendo ambos, e intentando solo averiguar el mecanismo de su conexión que, en mi opinión, habría que buscar en el mundo cuántico, precisamente por sus especiales características.

Para resumir, y a grandes trazos, yo establecería para los sistemas construidos con el material químico de la vida -bioquímica- el término bioquímica de las dos caras. En una de tales figurarían todas las propiedades físico-químicas conocidas y por conocer; en la otra, las propiedades agrupativas de la propia vida, no como una emergencia, sino como una nueva propiedad de la sustancia bioquímica, precisamente por la potencialidad vital. (En verdad, toda la materia tendría esa propiedad, pero solo puede apreciarse de modo fehaciente, precisamente, en la química biológica.)

En una de mis primeras obras, "Ciencia, Filosofía, Religión. Una visión armónica", expuse:

"Y avanzando más, el problema de la conexión cuerpo-mente y con ello el de la libertad humana, ¿podría reducirse al tipo de realidad o teoría física que subyace en el fenómeno vital, clave de la conexión entre Biología y Física?"

Y en mi posterior obra, "La alfombra mágica":

"En esta dirección, la incertidumbre cuántica de Schrödinger, junto con las estructuras disipativas (matemáticas del caos) de Ilya Prigogine, así como las especulaciones de Roger Penrose sobre la resolución global por parte de millones de neuronas de diferentes alternativas en el procedimiento cuántico R, podrían ser la clave de la nueva teoría científica que, en contra del racionalismo científico determinista y el pensamiento marxista, nos diera el marco de la aparentemente misteriosa y enigmática libertad individual humana."

En próximas entregas expondré el porqué de mi expresada confianza en la teoría cuántica en búsqueda de la ansiada congruencia."

miércoles, febrero 17, 2021

Las claves del fenómeno cuántico (III)

 "En busca de la verdadera Teoría Cuántica"


Y siguiendo el mismo hilo de las partes (I) y (II) del presente artículo, en "¿Sueño o realidad?" expuse:

"Una característica de la vida es que es capaz de realizar series de reacciones con sorprendente eficacia, porque las enzimas poseen sitios activos que permiten que aceptor y donador de un intercambio químico estén en la misma molécula y espacialmente situados de forma que la reacción ocurra casi con certeza cuando el sustrato se une en la enzima.

Desde Schrödinger (en su obra "¿Qué es la vida?") se ha dicho que la vida significa una entropía negativa que iría en contra de la segunda ley de la termodinámica, lo que fue desmentido más tarde al tenerse en consideración que la validez de esta segunda ley sólo se extendía a los sistemas cerrados, y el ser vivo no lo es al interactuar con el ambiente.

El acontecimiento crítico que señaló el momento en que comenzó la vida fue el confinamiento de una colección de moléculas autorreplicantes en el interior de una membrana celular semipermeable (doble membrana lípida).

Pero, debido a la propia evolución del planeta, la vida se abrió camino con carácter global una sola vez.

La membrana celular sería como el cerebro de las células procariotas con sus proteínas integradas llamadas PIM (transducción de la señal).

En los eucariotas más primitivos, el flujo de moléculas señal entre los componentes de de la comunidad proporciona una mente elemental constituida por la información coordinadora.

En la mente consciente, tales señales se sienten como emociones. La capacidad de la mente consciente de poder obviar la programación subconsciente es la base del libre albedrío.

En mi obra Accesible e inaccesible se dice:

"Lo accesible es lo perfectamente observable (por un observador -valga la redundancia). Lo que permite la elaboración de teorías, y "actuar" en consecuencia, y que, aceptando la interpretación cuántica de Copenhague, supone la construcción de la realidad.

Lo inaccesible es todo aquello que queda fuera de la estricta investigación científica, al situarse en sus propias fronteras, o más allá de la ciencia como la conocemos hoy día. Pero, el que no pueda ser aplicado a este mundo el método científico, o no sepamos abordarlo de forma convincente, no justifica negar su existencia.

Para Willian Day en su obra Génesis en el planeta Tierra: "El autoconocimiento humano creó una ambición por conocer el mundo y cambiarlo para satisfacer nuestros deseos. Es un proceso de retroalimentación, similar a la autocatálisis de la célula biológica emergente que situó al sistema aparte del medio que lo rodeaba."

Y continúa: "¿Qué impulso causó que los descendientes de los procariotas abandonaran su mundo microbiano, en el que habían florecido durante tantos eones, para aventurarse en una dimensión completamente nueva?"

También nos dice que debe haber algún principio subyacente (aparte de la evolución darwiniana) que empuja la columna de los sistemas biológicos hacia alturas cara vez mayores.

Para este autor, la tecnología humana representa el fin de la expansión de la evolución biológica y el principio de la evolución mecánica.

Y hasta aquí la aventura del surgimiento y evolución de la vida desde la pura y simple materia física, a través de etapas delimitadas por unas mal definidas "emergencias", sin hacer verdadero hincapié en la fuerza (y no me estoy refiriendo al vitalismo) que actúa en esos críticos períodos donde reside el verdadero misterio de la vida, y que yo aventuro situado más en ese mundo de lo inaccesible apuntado anteriormente y que comprende cuestiones como el yo, la conciencia, la unicidad, la voluntad e en fin, el sentimiento.

En todo ello el observador se presenta con una relevancia clave."

Continuaré con el artículo en la entrega (IV).

martes, febrero 16, 2021

Las claves del fenómeno cuántico (II)

 "En busca de la verdadera Teoría Cuántica"



Siguiendo con el capítulo "Materia física y sensibilidad" de mi obra "¿Sueño o realidad?", como hice en la primer parte de este artículo, copiamos:

"La cualidad que llamamos vida se crea en sistemas que se sostienen con capacidad para albergar una energía potencial impulsora de sus actividades.

Todos los sistemas biológicos utilizan básicamente los mismos procesos para funcionar como organismos autosostenidos.

La base fundamental de los seres vivos es el crecimiento y mantenimiento de sí mismos mediante moléculas-sillares.

De algún modo, las macromoléculas edificadas a partir de los sillares de construcción se las arreglan para asociarse y atravesar el umbral que las convertía en vida.

En mi obra "La alfombra mágica" escribía lo siguiente:

"Todo ser vivo actúa, a la vez, de forma consciente e inconsciente.

Hay una parte del inconsciente que emana de la repetición de actos conscientes. En este caso el consciente es algo así como la atención puesta, por ejemplo, al analizar algo.

Este binomio consciente-atención caracteriza a la materia viva, y es el responsable en último término de la Evolución. El móvil de esta materia viva sería el sentir: la materia viva evoluciona indirectamente porque siente. Estoy diciendo que el sentir lleva a buscar soluciones y estas soluciones hacen posible la evolución del organismo, aumentando su complejidad.

Toda materia dotada del trinomio consciente-atención-sensación es un organismo vivo.

El que no toda materia sea capaz de albergar vida puede tener dos causas: la necesaria complejidad de la estructura de la materia provista de vida, y el tipo o clase de dicha estructura que, a lo mejor, necesita de ladrillos estructurales del tamaño de átomos y moléculas, precisas para que en ellos rija sustancialmente una física cuántica modificada, seguramente imprescindible para que surja el campo mental."

Y más adelante:

"El ente que llamamos vivo tienen dos vertientes imprescindibles para ser considerado como tal, ambas necesarias y consustanciales con su propio ser: la de su apariencia como organismo para un observador exterior, y la que supone su esencia para sí mismo, estrechamente relacionada con su unicidad, su capacidad para actuar como sujeto.

La primera, la externa, la relacionamos con la objetividad. La segunda, la interior, con la subjetividad.

El mundo de las abstracciones, las ideas, es un mundo objetivo; no es un mundo de seres vivos. La idea se llena de vida, si la propia idea posee vida, si se dota de subjetividad que hace posible la unicidad o capacidad para actuar al sentirse como sujeto."

Y también:

"La naturaleza ha producido en la materia la vivificación de la misma en lo que llamamos vida. Los organismos así formados son entes básicos". "Los entes básicos son los que centran el mundo sobre sí, cuestión básica donde estriba la diferencia entre lo vivo y lo que no lo es, que significa que la sucesión de presentes que suponen una vida necesita de una ilación, una conexión, una unión de uno a otro de forma sucesiva y que les hace pertenecer a un mismo ente, conexión característica de la vida que hace variar el objetivo continuamente, en pos del mantenimiento de ese ente en cada momento, un mantenimiento de su esencia. La ilación, en esa esencia construida, permite al ente darse cuenta, actuar con esa unidad que se define como el yo propio."

En otro apartado:

"Ningún mecanismo creado por el hombre hasta el presente se da cuenta de que realiza una cosa u otra... Todos los mensaje que emite, reflejo de su conducta, están dirigidos a un observador exterior, no a sí mismo... ¡El camino de la libertad debe estar en la retroalimentación dentro del campo cuántico!...

El acto de creación de un organismo de este tipo consiste en la fabricación de la base mínima, o estructura compleja capaz de iniciar por sí mismo la autorregeneración." 

Y para finalizar, una cita:

* Paul Davies y Niels Henrik Gregersen en su obra "Information and the nature of relativity", nos dicen que la información produce las leyes físicas y estas conducen a la materia , y apuntalan: "Esta explicación deriva del estudio de la física cuántica y el papel del observador es clave, así como la nueva biología".


Decir que este artículo proseguirá en entregas posteriores, con el fin de tratar de buscar una ampliación de la Teoría Cuántica, para que ésta pueda incluir en su seno muchos fenómenos como la vida y la mente, que hasta el momento no han encontrado una explicación científica suficientemente convincente.

lunes, febrero 15, 2021

Las claves del fenómeno cuántico (I)

"En busca de la verdadera Teoría Cuántica"

Los experimentos cuánticos están a la orden del día; diríamos que están de moda, tanto desde el punto de vista de la Topología matemática, la Criptografía, los nuevos materiales, etcétera... Y, en mi opinión, en la búsqueda de los mismos fundamentos del origen de la vida, y su posterior evolución en el campo mental.

 


Últimamente, en algunos artículos advertí sobre la necesidad de cambiar o modificar la Teoría Cuántica en el sentido de su ampliación para que en su seno se incluyan y se dé explicación a muchos de los acontecimientos y hechos que, hasta el momento, iba desechando la Ciencia, al tildarlos de "no científicos", lo que no reflejaba más que la incapacidad del método científico clásico para abordarlos.

Tal ampliación de horizontes o miras, hace necesaria la búsqueda de una Teoría Cuántica más "madura" que se ajuste más a los hechos y experimentos que continuamente se están realizando.

Para enfrentar tal desafío, desde mi modesta contribución, me voy a valer, inicialmente, de la obra que escribí en 2016, titulada "¿Sueño o realidad?".

En la actualidad me parecen muy sugerentes al respecto, artículos generalistas como: "El espacio-tiempo podría ser un fenómeno cuántico" (del periódico "La Razón" -Ciencia. 2021), y "La superposición cuántica trasciende el mundo de las partículas elementales" (revista digital Tendencias21. 2021). O el trabajo más especializado, "Decoherencia Cuántica" (del Diccionario Austral de la Universidad de Buenos Aires. 2016).

Pero no adelantemos acontecimientos. Empezaré por la obra "¿Sueño o realidad?" (*). En el capítulo titulado "Materia física y sensibilidad" expuse:

"La materia o la masa, desde el punto de vista de la Física, tiene las propiedades que claramente vienen definidas en particular en la Teoría Relativista de Einstein, tanto la restringida como la General, además de ser una propiedad física perfectamente definida en todas y cada una de las ramas de la Física, y relacionada íntimamente con el bosón de Higgs.

Pues bien, en ninguna de esas ramas de la Física se establece que la masa o la materia tenga "sensibilidad", de ahí la clara separación expresada en el título de este artículo. Está claro que al referirme a la "materia física" estoy englobando en la expresión el conjunto de leyes y propiedades establecidas de forma concreta y precisa en el tronco de las Ciencias Exactas, tanto físico-químicas como en su prolongación: la abstracción matemática.

En el otro término, "sensibilidad", me estoy refiriendo, por exclusión, a aquellas otras "propiedades" o atributos que, por lo menos hoy día, no pueden incluirse en el tronco común de conocimientos anterior, aunque, si así lo convenimos, podemos considerarlas ciencias si se intenta aplicar, también, con ciertos matices, el método científico general de "prueba y error". Me estoy refiriendo a las llamadas "Ciencias de la Vida" (Biología, Neurología, Psicología, etcétera). En realidad este conjunto es bastante heterogéneo, y sus propios métodos de investigación suelen diferir bastante entre sí. Yo les aplico una propiedad de homogeneidad que se refiere a la constancia de la existencia en su interior de otro tipo de materia o sustancia que se caracteriza primordialmente por poseer la cualidad de la "sensibilidad".

La Ciencia, ante tal estado de cosas, adopta la posición de obviar, yo diría mejor "saltar" por encima de tal paradoja, construyendo una suerte de hipótesis a la que llama "emergencia" desde la materia física anterior, poco menos que una imposibilidad dada la precisa definición de esa materia en la Física.

Entonces, el problema estribaría en definir, explicar o describir esa supuesta "emergencia".

El término es un cajón de sastre que encierra en sí un profundo desconocimiento, en el que "conscientemente" no se quiere entrar. Lo único bueno, a mi juicio, es que con él queda delimitado el problema, "vacunando" de esa forma la sacrosanta ciencia exacta físico-matemática de la posible "contaminación" que la llevaría (según ellos) al antiguo oscurantismo de la magia y los mitos de los siglos anteriores. ¡Hay que salvaguardar la Ciencia/Técnica que tanto "progreso" ha supuesto a la humanidad en los últimos tiempos!

Aún estando conforme con ello, estimo que esa propia Ciencia, ese propio progreso, nos ha llevado a un nivel, ¿podría considerarse "adulto"?, superada ya la "adolescencia" científica, que reconozca la verdad esté donde esté, sin necesidad de tener que preservarla a cada momento, pues, con ese nivel actual alcanzado, la actitud adoptada más que cumplir el pretendido objetivo, nos lleva a un  retroceso, a un desaprovechamiento de las oportunidades que nos brinda nuestro nivel científico. El cambio de actitud redundaría en un notable beneficio en relación al afloramiento de una verdadera potenciación de los formidables poderes que encierra en sí la vida, la psiquis y la mente.

Es necesario entrar en el fondo de esa tal pretendida "emergencia", porque seguramente ahí radica uno de los misterios más impresionantes del Universo, el desvelamiento del origen de la vida, la ontología del ser, el propio sentido holístico del mismo. De esta forma, las dos direcciones de investigación propugnadas (la de abajo-arriba, o de lo material a lo espiritual, y la de arriba-abajo, de los espiritual a lo material) estarían equiparadas: lo físico y lo vital."


Las subsiguientes partes de este artículo serán publicadas en este mismo Blog, en días sucesivos.


(*) "¿Sueño o realidad?", se publicó en Simbiotica´s Blog a lo largo de 2016, y puede leerse en el mismo.