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viernes, octubre 18, 2024

Conservación de la Evolución

 El nuevo dogma: "La Evolución actual debe de ser conservada a toda costa".

El pesimismo acerca de la capacidad del ser humano para realizar tal misión, me ha sugerido el alumbramiento de una nueva sociedad separada de la humana actual tras una Transición hacia seres alejados del cainismo que la acompaña.

Dada la magnitud de las amenazas que se ciernen sobre el mantenimiento de seres inteligentes en nuestro inmediato hábitat (planeta Tierra y Sistema Solar), debido a diversas causas, muchas de ellas provocadas por el propio hombre (apocalipsis nuclear, amenazas biológicas globales o químicas, cambio climático, etcétera) o ajenas (caída de meteoritos gigantes, etcétera), no queda más remedio que buscar salidas mucho más realistas para la preservación de la vida, del hombre o de las posibles civilizaciones inteligentes más cercanas. Por mucha convergencia que exista en la evolución de la vida, los 4500 millones de años que se necesitaron para alcanzar el nivel evolutivo actual lo hace irrepetible. Lo más sencillo y viable: la conservación de la Evolución. Y ello requiere la toma de conciencia fehaciente y en consecuencia la aportación de los medios que la puedan hacer posible.



En esa dirección quiero hacerme eco de algunas de las medidas que antaño ya se tomaron pero que requieren un nuevo impulso mucho mas global. Me refiero particularmente a iniciativas como la tomada por Noruega con su Banco Mundial de Semillas de Svalbard o Cámara Global de Semillas, situada en la isla noruega de Spitsbergen, a 130 metros sobre el nivel del mar, construida a prueba de erupciones volcánicas, terremotos de hasta 10 grados en la escala de Richter, a salvo de la radiación solar, y asegurando el posible fallo eléctrico gracias al permafrost (suelo congelado) que hace posible el mantenimiento de las semillas a una temperatura ambiente de -18 grados centígrados o una temperatura natural entre -3 y -6 grados centígrados. Por eso ha sido llamada la "Cámara del fin del mundo".

Todo ello asegura la conservación de una muestra de semillas selladas herméticamente en una bolsa de aluminio con capacidad para 4,5 millones de muestras (en el 2020 ya se habían almacenado 1.074.537 muestras), a salvo de catástrofes naturales o conflictos bélicos.

En ese mismo orden de cosas hay que aplaudir la construcción y desarrollo de los diversos bancos de germoplasma animal de muchos países, pero la conservación de la Evolución debe de dar bastantes pasos más para asegurar no solo la conservación de los distintos genomas de todas las especies vivas del planeta para su uso futuro por el hombre, sino para la posterioridad, para que cualquier criatura inteligente pueda en el futuro utilizarlos, y hasta para que autónomamente la propia vida pueda renacer de sus cenizas, salvando así a la Evolución de ese paréntesis temporal al que aludí: esos fantásticos 4500 millones de años.

Habría que fomentar grandemente la labor de la UNESCO en aras de la Gobernanza mundial, ahora sí, en bien de un fin tan noble como este, continuando y desarrollando sustancialmente las iniciativas que suponen los tratados internacionales sobre los recursos filogenéticos para la alimentación y la agricultura (TRFAA), o la plataforma intergubernamental científico-normativa sobre diversidad biológica y servicios de los ecosistemas (IPBES). Los ocho principales convenios relacionados con la diversidad diversidad suscritos por este organismo no son nada desdeñables, pero hay que ir mucho más allá.

En ese camino me encontrarán y en el fomento de tales iniciativas. La conservación de la Evolución debe de ser un tema prioritario.

miércoles, septiembre 04, 2024

EVOLUCIÓN

 En primer lugar hacer referencia a dos verdaderos monstruos del episodio evolutivo: Charles Darwin y Alfred Russell Wallace.

Este último tuvo un amplio campo de trabajo, tanto en el río Amazonas como en el archipiélago malayo. Su nombre ha quedado grabado en nuestros días por su identificación de la llamada línea de Wallace que señala una línea geográfica que divide a Indonesia en dos zonas, una relacionada con los animales comunes en Australia, y otra en la que las especies son en gran parte de origen asiático.

Wallace y Darwin son abanderados de la evolución, aunque según los historiadores de la ciencia existen claras diferencias entre ellos: "Darwin enfatizó la competición entre individuos de la misma especie para sobrevivir y reproducirse, mientras que Wallace dio una mayor importancia a la influencia del medio para forzar a las especies a adaptarse al entorno local". (Wikipedia)

Como sabemos, tanto Darwin como Wallace propusieron que la selección natural era el mecanismo básico responsable del origen de nuevas variantes genotípicas y en última instancia, de nuevas especies. Al mecanismo de cambio Darwin lo conceptuó como evolución biológica. Su combinación con las leyes de Mendel se denomina síntesis moderna o "teoría sintética". Según la misma, la evolución se define como un cambio en la frecuencia de los alelos de una población a lo largo de las generaciones. Y tal cambio puede ser causado por diferentes mecanismos, tales como la selección natural, la deriva genética, la mutación y la migración o flujo genético.

Actualmente la evolución como propiedad inherente a los seres vivos no es materia de debate en la comunidad científica, sin embargo, los mecanismos que explican la transformación y diversificación de las especies se hallan bajo intensa y continua investigación científica.



Dentro de los diferentes tipos de evolución que se han considerado (divergente, paralela, reticular, convergente, etc.), y sus implicaciones tanto filosóficas, como sociales y religiosas, me gustaría poder añadir ciertos matices que acompañarían a las ideas ampliamente expuestas en artículos míos anteriores, como suponen la existencia de las dos principales manifestaciones del universo (primera y segunda manifestación).

A grandes rasgos, mi tesis sobre la evolución se resume en el hecho de que "dicha evolución es hija tanto del azar, como de la libertad del ser vivo, y del devenir del mismo universo (los distintos niveles creados dentro de la segunda manifestación)". Ello supone el no dar prioridad, como muchos alegan, a una u otra de tales causas. No simplemente "azar y necesidad" como se afirmó con asiduidad, sino, sobre todo, debido al impulso interno de cada ser (quizás la voluntad de Schopenhauer, la voluntad de dominio de Nietzsche, las pulsiones de Freud, etc.), dentro de las vías o canales señalados por la segunda manifestación con origen en la propia naturaleza o raíz de la potencia suprema (el propio Dios o Criatura Suprema) que son los polos que conducen toda la evolución universal. Evidentemente, todo ello constituye en el fondo una clara cosmovisión, en la que no se da prioridad a una evolución dirigida, ni a una causalidad azarosa sin sentido o errática, sino a un compendio de todo ello, en el que cada uno de los factores poseen su parte de realidad. Y dentro de los conceptos a desechar se incluyen algunos de los más santificados por la neurociencia, tales como la negación del libre albedrío, la causación puramente material de la mente (neurotransmisores en exclusividad), etc.

En tal cosmovisión, como matriz marco de la evolución, caben tanto el libre albedrío, como las circunstancias del medio, la expresión clara de las leyes físico-químicas, y los designios del devenir temporal del universo.

¡La evolución está abierta a todo, y no da prioridad absoluta a ninguno de los agentes aludidos!

jueves, abril 04, 2024

Hecho consumado e Idealismo Analítico (Continuación)

 II. El Idealismo Analítico de Bernardo Kastrup

Un resumen de los planteamientos de Bernardo Kastrup expuestos en su obra "Pensando la ciencia".

El idealismo analítico postula un campo transpersonal de la actividad mental más allá de nuestras psiques personales.

Hay un mundo mental ahí fuera, igual que nosotros somos intrínsecamente mentales. Ver las cosas de esta manera sortea por completo el problema difícil de la consciencia, puesto que ya no necesitas salvar la infranqueable brecha entre la mente y la no mente, entre la cualidad y la cantidad, ahora todo es mental, cualitativo, y la percepción no consiste más que en modular un conjunto (personal) de cualidades para ajustarlo a otro (transpersonal).

Al no ser capaces de reconocer la naturaleza (los materialistas) de su propia consciencia a través de la introspección autorreflexiva, mezclan la materia con las cualidades de la experiencia. Piensan que el mundo material es el contenido de la percepción. (No es así, pero lo material es necesario, imprescindible para evocar lo que siente el cerebro).

* Notas propias al respecto: Esta es la conexión que elimina el problema difícil de la consciencia. La materia es necesaria e imprescindible para que se manifiesten las cualidades en el cerebro. La evolución en lo material, pues, "atrae" o hace manifestarse al mundo cualitativo - en el cerebro, por supuesto. El mundo cualitativo puede llegar al Omega -Dios-, gracias a la evolución en lo material -la evolución de la vida.

 Continúan las afirmaciones de Kastrup:

Para un idealista, sólo hay mente, siendo la materia nada más que el aspecto de ciertos procesos mentales desde un punto de vista determinado.

El fundamento de la existencia es la consciencia fenoménica.

En mi opinión, ese "algo ahí fuera" es la naturaleza experencial, esto es, consiste en actividad mental transpersonal. Dicha actividad mental sólo se nos presenta como el universo inanimado.

Lo que hay ahí fuera, sea lo que sea, no tiene, más allá de la actividad mental individual un estado definitivo antes de ser observado.

El entorno en sí mismo no comprende objetos con posición, forma, etc. precisos, sino que consiste en posibilidades o tendencias superpuestas.

Por disociación, la consciencia animal formaría múltiples alters desunidos como tú y como yo; esto es, la vida es la apariencia de un proceso disociativo a un nivel universal cuando se observa desde el otro lado de su límite disociativo.

Las propiedades físicas resultan de una interacción entre nuestros propios procesos mentales y los procesos mentales transpersonales dentro de los cuales vivimos. Esta interacción es lo que los físicos llaman observación o medición, lo que amplifica cognitivamente una de las posibilidades superpuestas de ahí afuera y conduce a la impresión de que habitamos un mundo físico determinado. Así pues, el mundo físico no es más que una imagen en la mente individual del observador, cada uno de nosotros percibe su propio mundo físico, definido por el contexto de sus propias observaciones.

Mantengo que sólo hay una consciencia animal.

Desde el interior (1ª persona) cada ser vivo, junto con el universo inanimado como un todo, es una entidad consciente.

Desde el exterior (2ª o 3ª persona) nuestras respectivas vidas interiores se presentan con la forma de aquello a lo que llamamos "materia" o "cualidad física".

La "materia" -toda materia- es simplemente el nombre que atribuimos a la apariencia de la vida interior consciente desde el otro lado de su límite disociativo. Éste es el motivo que hya correlaciones tan estrechas entre la experiencia interior y las pautas mensurables de la actividad cerebral.

Los procesos mentales transpersonales, que sustentan y sirven de fundamento al universo inanimado, no implican necesariamente metacognición. La metacognición es nuestra capacidad humana para evaluar explícitamente nuestra propia actividad mental, lo cual requiere algo más que la pura consciencia fenoménica. Una experiencia es metacognitiva si, además de tener la experiencia, el sujeto sabe que la tiene. La metacognición permite la deliberación, el razonamiento y la planificación. Los procesos mentales puramente instintivos, por otra parte, son aquellos que, pese a ser conscientes, carecen de metacognición. Dado que las leyes de la naturaleza se antojan estables y predecibles, la actividad mental transpersonal que subyace en el universo inanimado es instintiva, no metacognitiva.

En opinión del autor, la consciencia universal no tiene necesariamente un plan; puede estar haciendo lo que está haciendo sólo porque tiene la disposición inmanente a ello.

La "materia" es la etiqueta útil que ponemos a los contenidos de una modalidad particular de la experiencia: la percepción.

Pienso que los contenidos de la percepción -me refiero a las disposiciones particulares de las cualidades perceptibles, como el color, el sabor, el olor, etcétera- no son más que representaciones o fenómenos del mundo tal cual es en sí mismo. Lo que he estado llamando "apariencias extrínsecas" son equivalentes, al menos en gran parte, a las "representaciones" de Schopenhauer y de los "fenómenos" de Kant.

De acuerdo con el idealismo analítico, el andamiaje del espacio-tiempo y las percepciones básicas que lo pueblan son mecanismos cognitivos que hemos desarrollado como especie, no existencias independientes, por eso están integrados en el organismo.

A diferencia de las percepciones básicas (píxeles), esta narrativa interior se transmite por la cultura y la educación. Es precisamente una de esas historias vinculadas a la cultura la que conduce hoy a la mayoría de las personas a mirar al mundo exterior y ver objetos discretos hechos de materia fuera de la mente.

Las cantidades son útiles para describir diferencias relativas entre cualidades ya conocidas de manera experencial, pero falla por completo al ocuparse de las cualidades mismas.

Sostengo que el mundo exterior está construido por estados experienciales transpersonales que se presentan a nosotros en forma de lo que llamamos "materia". La materia, por tanto, no es sino la apariencia extrínseca -la imagen- de la experiencia interna. En los seres vivos, la "materia" que constituye su cuerpo es la apariencia extrínseca de sus estados experienciales individuales (siendo esta la razón por lo que las partes mensurables de la actividad cerebral se correlacionan con la experiencia interna). En el caso del universo inanimado, la "materia" es la apariencia extrínseca de los estados experienciales transpersonales.



Para Zeilinger "no tiene sentido suponer que lo que medimos [esto es, observamos] en un sistema posee realidad [independiente].

A continuación Kastrup expone diferentes opiniones al respecto.

"La física cuántica se despide de la realidad" (Cartwrigt, 2007).

"Algunas predicciones de la MC son incompatibles con la no contextualidad (independencia respecto a la observación), incluso para una amplia e importante clase de teorías no locales" (Leggett, 2003).

Resultados experimentales de los que se informó en el 2007 (Gröblacher) y el 2010 (Romero) han confirmado estas predicciones. Reconciliar estos resultados con el actual paradigma requeriría una redefinición profundamente contraintuitiva de lo que llamamos objetividad (¿realidad?). (¿Hay que ignorar estas anomalías?).

Tomados en conjunto estos experimentos, indican que el mundo cotidiano que percibimos no existe hasta que es observado, lo que a su vez sugiere que la mente desempeña un papel fundamental en la naturaleza.

Y recientes experimentos parecen haber demostrado el aspecto central y definitorio de la MCR (Mecánica Cuántica Relacional) de Carlo Rovelli (1996), que el mundo físico, en efecto, depende del observador de manera análoga al movimiento (Proietti et al, 2019; Emerging Technology from de arXiv, 2019).

El mundo consiste en una superposición unitaria de potencialidades (en la medida en que las personas pueden saber, antes de ser representado a través de la percepción consciente). Esta superposición -indivisible, puesto que el entrelazamiento cuántico impide que los elementos de la superposición sean describibles separadamente unos de otros- es incompatible con la existencia de objetos individuales separados y de eventos con propiedades determinadas.

* (Nota propia: ¿Explicaría esto la unicidad del ser vivo, de la segunda manifestación del universo? - Ver la parte III de este artículo).

La decoherencia no obvia ni excluye la posibilidad de que la consciencia sea la agencia que hay detrás del colapso de la función de onda.

Aunque no hay duda de que cada organismo -de acuerdo con la MCR- pueda habitar su propio mundo de percepciones, "los organismos están rodeados por un entorno común de pensamientos, lo que evita el solipsismo, al menos en esencia". (Afirmación de Richard Corn Henry de que "el universo es por entero mental". Revista Nature 2005).

El problema es que la teoría cuántica contradice nuestra comprensión intuitiva de lo que significa real. De acuerdo con la teoría, si dos partículas reales A y B son preparadas de una manera especial (se supone entrelazadas, en mi opinión), lo que Alicia ve cuando observa la partícula A depende de cómo Bob observa al mismo tiempo la partícula B, aunque ambas partículas -así como Alicia y Bob- están separadas por una distancia arbitraria (para mí, esto es normal, considerando que A y B  tienen una realidad compartida debido a su entrelazamiento). Según el razonamiento expuesto por Kastrup, esta "acción fantasmal a distancia" (Einstein) contradice o bien la causación local, o bien la misma noción de que las partículas A y B son "reales", en el sentido de existir con independencia de la observación.

Pero resulta que ciertas propiedades estadísticas de las observaciones (Leggett, 2003) -confirmadas experimentalmente (Cartwrigt, 2007)- indican lo último: que las partículas no existen con independencia de la observación. Y puesto que la observación consiste en última instancia en lo que se aprehende en la pantalla mental de la percepción, la consecuencia puede ser que "el universo es por entero mental".

La raíz de todas estas incertidumbres filosóficas es la suposición no examinada de que sólo existen las cantidades físicas.

Según Andrei Linde "nuestro conocimiento del mundo no comienza con la materia, sino con las percepciones".

En ausencia de un absoluto, de un sustrato independiente del observador, el mundo físico de la MCR sólo puede ser los contenidos de la percepción. Pero para Bernardo Kastrup, junto con los contenidos de la percepción también hay, desde luego, categorías mentales no perceptivas, como los pensamientos.

La mecánica cuántica no predice pensamientos, sino sólo el despliegue de la percepción. En opinión de Kastrup, todas las cantidades físicas que se despliegan en la pantalla de la percepción pueden surgir como relaciones entre pensamientos. Esta línea apunta a la mente como el sustrato primario de la naturaleza, cuyos estados discernibles constituyen la información.

Entonces, el pensamiento -cuyas características ambigüedades tal vez sean lo que los estados de superposición cuántica representan en última instancia- subyace en toda la naturaleza, no sólo en los organismos vivos.

El mundo físico de un organismo observador puede surgir de una interacción -una pauta de interferencia- entre los pensamientos de este organismo y los pensamientos transpersonales que subyacen en el universo inanimado que lo rodea.

Una de las implicaciones teóricas más extrañas de la mecánica cuántica es que observadores diferentes pueden dar cuenta de manera diferente -aunque con idéntica validez- de la misma secuencia de eventos.

Para Kastrup las cantidades físicas se limitan a describir nuestras percepciones y, por tanto, depende de cada uno de nosotros como observadores.

En los últimos años, el grupo de Donald Hoffman en la Universidad de California, en Irvine, ha mostrado que nuestro aparato perceptor no ha evolucionado para representar al mundo verídico, como es en sí. (Pero sí para la supervivencia). Si viviéramos el mundo tal y como realmente es, estaríamos abocados a una rápida extinción (Hoffman, 2009; Hoffman y Singh, 2012).

El universo es una construcción mental desplegada en la pantalla de la percepción. Es a este universo mental al que nos está conduciendo la Física, no a los aspavientos ni a los juegos de palabra del realismo de la información.

Solo hay una salida razonable: considerar nuestras percepciones como un panel de indicadores que proporcionan la información más importante, aunque sea de manera indirecta, sobre el universo mental de ahí fuera.

El futuro de la física -y de toda la Ciencia- es la mente; no solo la individual, la del lector o la mía, sino la mente como la esencia transpersonal que confiere a la materia su realidad interna. Ahí radican las soluciones a los enigmas de la mecánica cuántica, al problema mente-cuerpo y a las, por lo demás, extrañas conexiones entre las matemáticas y la física. ("Universo matemático" de Max Tegmark).


lunes, abril 01, 2024

Hecho consumado e Idealismo Analítico

 Una nueva teoría que afecta a la Cuántica y la globalidad del hecho científico es el objeto de este artículo que se desarrollará en tres partes, siguiendo el siguiente esquema:

I.   El observador HC

II.  El Idealismo Analítico de Bernardo Kastrup

III. Materia y consciencia: las dos manifestaciones del universo


I. El observador HC

Parece mentira que con tanta alusión en la Física al observador, no se haya producido el estudio en profundidad de este agente principal de la Cuántica... Se afirma y se niega continuamente el papel de la consciencia en relación a la realidad (es un problema, ni mucho menos resuelto de la MC). Un tema peliagudo que se une a la irresoluble cuestión de la propia esencia de la consciencia... Un quebradero de cabeza para los científicos ("el problema difícil de la consciencia").

Si tanta importancia tiene la cuestión, a favor o en contra, ¿no es hora de abordar seriamente el significado y el papel de este observador, al que aludimos siempre en los experimentos de la MC?

Pero, en primer lugar, ¿a qué tipo de observador nos estamos refiriendo? ¿Quién es realmente el protagonista o el agente de la observación, la medida?

¿Es lo mismo un observador humano que un instrumento mecánico o físico al que se le atribuyen las mismas aptitudes prácticas?

Pues bien, en mi opinión, hay un enorme error en el que inciden continuamente los investigadores que proyectan experimentos cuánticos, y es que confunden e igualan los anteriores... Rotundamente niego la mayor: el experimentador humano y su medidor instrumental no son lo mismo... Al final de la cadena, un humano levanta el "acta notarial" que ¡certifica la medida!

Desde tal punto de vista, pues, el problema del observador (de la medida) se reduce al de la consciencia, su significado, su esencial naturaleza.

Y tan así lo veo, que afirmo que el observador consciente posee un estado único que es su "interioridad", que no está sometida al vaivén de estados que supone la llamada "superposición de estados", tal como presupone en general el propio mundo cuántico en todo "objeto" material , de acuerdo con la función de onda cuántica de Schrödinger. Esta "interioridad" es un estado único que no mide el propio sujeto o individuo: ¡no hay medición, porque es un estado único basado en la "intuición" y la "sensación" interna! Precisamente, esta anulación de la supuesta "superposición de estados", sería el elemento claramente definitorio de la consciencia.

Yo llamo a este observador humano (extensible a otros seres vivos, quizás no a todos) "el sometido a la propiedad del Hecho Consumado", resumiendo HC, es decir: Observador HC.

Nuevamente y como gran simplificación, el observador HC es el dotado de consciencia, y de igual forma, la consciencia, al menos en lo que se refiere a la medida, solo "habita" en el observador HC.

¡Aquí tiene el científico la posibilidad de avanzar en el esclarecimiento y explicación de lo que es y supone ese fenómeno tan extraordinario de la consciencia!

Asignar a cualquier instrumento de medida construido por el hombre la propiedad esencial de la observación es un absurdo... El instrumento, como tal materia inanimada, sí está sometido a la "superposición de estados" (los suyos), y es necesaria la participación de una consciencia para la "decantación" de un estado (o un colapso de la función de onda como predice la clásica interpretación de Copenhague de la Cuántica).

De un plumazo, la paradoja del gato de Schrödinger, y su derivada "el amigo de Wigner", dejan de serlo: "Una consciencia (el observador humano) decanta un estado que se hace realidad por su intercesión, cosa que un observador teórico instrumental (aparato) será incapaz de realizar, ¡si una mente humana no da constancia de tal medida!"... Un observador humano exterior a tal hecho, no puede incluir en el sistema conjunto, objeto de medición e instrumento, al observador humano interior (el sistema inicial).



Con referencia al problema del observador y lo observado conviene traer ahora a colación, lo que nos dice la propia Wikipedia dentro de la conocida interpretación de la Mecánica Cuántica Relacional (MCR).

Consideremos el observador O, midiendo el estado del sistema cuántico S. Se asume que O tiene información completa sobre el sistema, y que O puede anotar la función de onda,          l ψ>, describiéndolo. Al mismo tiempo, hay otro observador O´ que está interesado en el estado de todo el sistema O-S, y O´ tendría también información completa.

Para analizar este sistema formalmente, consideremos un sistema S que puede tomar uno de los estados designados por I ↑> y l ↓>, ketvectores en el espacio de Hilbert Hs. El observador O desea realizar una medición en el sistema. En el momento t1, este observador puede caracterizar el sistema de la siguiente manera:

|Ψ>= ∝|↑>+β|↓>,

donde |∝> al cuadrado y | β > al cuadrado son probilidades de encontrar el sistema en los estados respectivos, que obviamente suman 1. Para nuestros propósitos, podemos suponer que en un solo experimento, el resultado es el estado propio | ↑ >. Entonces, podemos representar la secuencia de eventos en este experimento, con el observador O haciendo la observación de la siguiente manera:

t1               →          t2

∝ | ↑ > + β | ↓ > → |↑ >

Este sería el caso A. Y sería la descripción del observador O del evento de la medición. Ahora bien, cualquier medición es también una interacción física entre dos o más sistemas. En consecuencia, podemos considerar el producto tensorial del espacio de Hilbert Hs⛒Ho, donde Ho es el espacio de Hilbert habitado por vectores de estado que describen O. Si el estado inicial de O es |init>, algunos grados de libertad en O se correlacionan con el estado de S después de la medición, y esta correlación puede tener dos valores: | O↑> o | O↓>, donde la dirección de las flechas en los subíndices corresponde al resultado de la medición que O ha hecho en S. Si ahora consideramos la descripción del evento de medición por el otro observador, O´, quien describe el sistema combinado S+O, pero que no interactúa con él, a continuación se da la descripción del evento de medición de acuerdo con O, de la linealidad inherente al formalismo cuántico:

t1                                        ⟶                                        t2

(∝ | ↑ > + β | ↓ >) ⛒ | init>   →  ∝ | ↑ > ⛒ | O↑> + β | ↓ > Ⓧ | O↓ >

Este sería el caso B.

Así que si no hay variables ocultas u otros factores, los dos observadores O y O´ darían relatos diferentes de los eventos t1 y t2.

Una opción para solucionar esto sería otorgar un estatus preferido a un observador o tipo de observador en particular, lo que intentaremos a continuación al introducir los observadores citados anteriormente, HC.

Hay una clara diferencia entre la medición (interacción física) que realizan directamente sobre S los observadores HC, y la pseudomedición (sin interacción) que realiza O´ sobre la medición verdadera de O.

No puede haber una medición simultánea verdadera de O y O´. Si HC está en O, su medición es verdadera. Si HC está en O´ sería una pseudomedición (por no haber interacción según lo observado en la medición de O, por la propia definición de MCR). Pero si hay interacción de HC en O´, no puede aplicarse el caso B.

En el caso de la existencia simultánea de HC en O y O´, solo vale la medida de O, caso A.  O´ realizará una medida verdadera de del sistema O-S, sin que perciba ninguna correlación entre O y S, es decir no aparecerán | O↑> y | O↓>.

De ahí los resultados tan paradójicos de muchos experimentos cuánticos, al tomar como válidos observadores puramente materiales como electrones y sobre todo cuantos de luz, fotones, que no son en absoluto HC.

En conclusión, la MCR sería válida si introducimos el concepto de observador HC, lo que permitiría o se asemejaría a la interpretación cuántica clásica de Copenhague.

En consecuencia, consciencia y HC (observador) son indisolubles, mejor, son lo mismo: ¡Este salto conceptual, en mi opinión, es trascendente! Viene a cuento, siguiendo con mis apreciaciones, la valentía intelectual de Albert Einstein, salvando por supuesto las distancias, de erigir y aceptar de forma rotunda las nociones de espacio y tiempo relativos que aparecían en sus fórmulas de la relatividad especial... Se requiere mucha valentía intelectual para asumir ese trascendental cambio en el mundo newtoniano, ese salto abismal en las concepciones más básicas, obra de un genio adornado de las convicciones más profundas en sus propias capacidades intelectuales... De igual forma, esas convicciones tan fuertes le apartaron del posterior desarrollo de la Mecánica Cuántica, en su suposición de la existencia de variables ocultas y la "acción fantasmal".

lunes, diciembre 11, 2023

El papel de la "sacrosanta" Ciencia

 Importante sí, trascendental no tanto.

Con Clarke y sus leyes futuristas se aseguraría que su futuro es verdadera magia: "el sustituto futuro de la Religión".

No es magia, aunque nos maravillen los adelantos técnicos que trae consigo... Por ejemplo, ¿cómo medir longitudes más pequeñas que un milímetro, si nuestro propio pulso nos equivoca mucho más allá, aunque usemos la más sofisticada y perfecta cinta métrica existente?... Simplemente cambiando el método: haciendo  intervenir dos hitos científicos como la longitud de onda de la radiación y el proceso de interferencia, que no tiene nada que ver con lo anterior. Claro, y tales cambios nos producen asombro, que es la antesala de la creencia en la magia; pues igual ocurre con muchas y muchas aplicaciones de la Ciencia que de forma práctica suponen los adelantos técnicos obtenidos con su aplicación.



Pero no desvirtuemos los hechos, la Ciencia descubre cosas a veces insospechadas, pero que en verdad eran preexistentes: "no crea nada nuevo, solo descubre lo que existe ya". Yo diría que el método científico es enormemente eficaz, pero no "alumbra" nada que no existiera ya en la naturaleza.

El verdadero asombro llega al percibirse las maravillas que se ocultan en la propia naturaleza (universo), y que la Ciencia trata de desvelar. Llamémoslas leyes, hitos asombrosos, pero "la Ciencia no los crea"; la afirmación contraria es totalmente errónea... y no es que ya alguien los hubiese creado o descubierto antes, sino que existen en sí, por sí, y no necesitan de la mano del hombre, de su inteligencia, ahora bien, sí para su conocimiento, y por consiguiente su utilización en beneficio de aquel.

Repito, la maravilla no es el avance científico y técnico, por más que ordinariamente se confunda con nuevas creaciones de realidad... La maravilla es que tales hitos existen y existieron desde siempre, con lo que la eterna cuestión sigue vigente: ¿de dónde proceden?

No obstante lo dicho, el papel de la Ciencia no desmerece en absoluto, dada su "eficacia", aunque no "alumbre" nada.

jueves, abril 13, 2023

Acerca de la realidad

 "Universo de hechos (sucesos, acontecimientos)".

Después de la lectura de la obra de Sean Carroll, "El gran cuadro", en particular el apéndice titulado "La ecuación subyacente a todos nosotros", se me ocurren algunas consideraciones acerca de la realidad. Primero, hacerme eco del reciente e interesante artículo de Charlie Wrol en Quanta Magazine (Cuaderno de Cultura Científica) titulado: "Cómo nuestra realidad puede ser la suma de todas las realidades posibles".

Pues bien, nos dice Sean Carroll que "el mundo de nuestra expresión cotidiana se basa en la teoría del núcleo: una teoría cuántica de campos que describe la dinámica e interacciones de cierto conjunto de partículas de materia (fermiones) y partículas de fuerza (bosones), incluyendo tanto el modelo estándar de física de partículas, como la teoría general de la relatividad de Einstein (en el régimen de gravedad débil)".


Continúa diciendo que "la piedra angular de nuestra discusión será una única fórmula, la integral de caminos de Feynman para la teoría del núcleo. Resume todo lo que hay que saber sobre la dinámica cuántica de este modelo: empezando con una configuración de campos, ¿qué probabilidad hay de que esos campos acaben en una configuración distinta más tarde?".

Es: "Un ecuación que indica la amplitud cuántica para que el conjunto entero de campos pase de una configuración inicial (parte de una superposición dentro de una función de onda) a una final".

La "amplitud" para ir de una configuración de campo a otra "la determina una integral de caminos de Feynman, sobre todas las formas en que podrían evolucionar los campos entremedias". Como sabemos, una integral "es una forma de sumar un número infinito de cosas infinitamente pequeñas, y aquí se suman las contribuciones de de cada posible cosa que puedan hacer los campos entre el punto de partida y el de llegada, que llamaríamos simplemente camino que la configuración de campos puede seguir".

Para Feynman, un sistema cuántico sigue todos los caminos, no solo el clásicamente permitido. Y para cada posible camino, se calcula el valor llamado acción (S), en particular un cierto factor de fase, exp (iS).

"Cuando un grupo de caminos próximos tiene valores muy similares para la acción, sus factores de fase serán muy similares, y sumados supondrá su acumulación, en lugar de anularse. Esto sucede exactamente cuando la acción se halla cerca de un valor mínimo que corresponde al camino permitido clásicamente. Así pues, la mayor probabilidad cuántica queda asociada a una evolución de apariencia casi clásica. Por eso es por lo que nuestro mundo cotidiano está bien modelizado por la mecánica clásica; es el comportamiento clásico el que aporta las mayores contribuciones a la probabilidad de las transiciones cuánticas."

Y hasta aquí las referencias a la obra de Sean Carroll. En resumen, un número infinito de caminos configura una sola línea recta, es decir, el clásico camino único de mínima acción emerge de opciones cuánticas interminables. Pero lo más importante de lo relatado es la consideración de que el comportamiento clásico, las trayectorias nítidas definidas en el mecánica clásica, son, en primera aproximación, el resultado del propio comportamiento que subyace en toda la Física. Mas, cada camino anteriormente expresado, no tiene realidad por sí, solo son "probabilidades de existencia", por ello yo las tacharía de virtuales, ya que la verdadera realidad es la de la ecuación de ondas completa de Schrödinger (que equivale, según el propio Feynman, a su propia integral de caminos).

Es decir, la realidad es la que posee la probabilidad completa, cierta, 1. O sea, para que cualquier camino de los expresados tenga esa misma probabilidad (1), ha de decantarse (decoherencia o colapso de la función de onda); ello equivale a la anulación de los demás caminos, haciéndose realidad solo uno, es decir, pasando de una probabilidad parcial menor que 1, a la certeza (1). De esta forma, esos "puntos" o "hechos" (medidas) obtenidos después del colapso, construyen la historia o trayectoria clásica, las curvas o intervalos de universo de la relatividad general  (curvaturas en el  espacio y el tiempo), edificada por el genio alemán, Einstein.

¡La realidad no está constituida por realidades parciales (como afirma el artículo citado inicialmente) o caminos, sino que la realidad final (ordinaria) es la expresada en las líneas de universo del espaciotiempo einsteniano!

¡Emerge del caótico universo cuántico nuestro cotidiano universo, un universo de hechos (sucesos, acontecimientos) que constituyen en conjunto nuestra propias historias!

jueves, febrero 02, 2023

El Inconsciente, lo inaccesible, motor de la vida (I)

 El reciente artículo El Inconsciente (Mundo) encierra en sí la evolución del pensamiento del autor, de acuerdo con su Filosofía abierta  hasta llegar, en fecha febrero de 2023, a la conclusión reflejada en el título de este artículo: "El Inconsciente, lo inaccesible, motor de la vida".

Un ligero resumen de tal evolución se expresa en los apuntes siguientes:

"El entrelazamiento cuántico permite el "paso" del mundo físico clásico de las dimensiones espaciotemporales, al mundo cuántico que regula en lo más íntimo el comportamiento de los cerebros y que hace posible la mente y la consciencia." 

(El entrelazamiento cuántico clave de la mente. 09-02-2021. Blog "El Imperio de la verdad")

"Esa suposición de que en ese mundo (el del fenómeno cuántico) existe una "indiferencia", mejor, una situación fuera de las dimensiones espaciotemporales conocidas, explicaría muchas de las paradojas que parecen existir en tal mundo, dando cuenta o soporte a aquellos fenómenos tan extraños para el mundo material que estudiaba la Física Clásica, como el campo mental y el "mundo de cualidades" (sensibilidad, entendimiento, etcétera) cuya evidencia, por otra parte, es incuestionable."

"La pista que nos lleva a tal suposición, en mi opinión, se encuentra con facilidad en la sorprendente propiedad del entrelazamiento cuántico, sobre todo en su implicación biológica con el llamado incipiente "cerebro cuántico", basado en la acción conjunta de los elementos que lo componen, relacionado, también, con el condensado Bose-Einstein: ¡Un conjunto de átomos, moléculas o neuronas se mueven al unísono a resultas de su entrelazamiento cuántico! El resultado: las propiedades observadas en los cerebros, como el cambio físico instantáneo y su inteligencia reflejada en el aprendizaje autónomo.

Dentro de tales sistemas o entidades no puede definirse un punto o centro desde el que se inicie actividad alguna (es el conjunto completo quien realiza las mismas -indiferencia respecto al espacio), ni puede establecerse una causalidad en el sentido de anterioridad y posterioridad (indiferencia temporal)."

Con la hipótesis expuesta, se ve "la necesidad de elaborar o desarrollar una "nueva" teoría cuántica, pero, esta vez, pasando el foco, no a la visión exterior al sistema sino, algo radical en la ciencia física, desde el propio "interior" de la entidad, de ese "mundo adimensional"... entonces, ¡ no me sorprendería que una lógica totalmente ausente de paradojas, y tan intuitiva como la RG del macrocosmos, apareciera en todo su esplendor! La actual MQ seguiría siendo la "aparición" en el mundo observado de los visibles "salientes" del inmenso iceberg que sería el mundo esencial del fenómeno cuántico."

(Visión "radical" del fenómeno cuántico. 11-02-2021. Blog "Foro Esencia")

"La incorporación de las ideas (imágenes, conceptos, etcétera) a la realidad (de la memoria).¡Este es el procedimiento que buscábamos, las ideas hechas realidad, hechas "representación"... Y este es el tipo de ideas que "mueve" el cuerpo, que acciona el cuerpo, al estar en el "psiquismo" de las criaturas vivientes."

Así que "el mirar por la ventana" construye la realidad de las ideas hechas representación. A partir de ahí las ideas tienen "entidad", es como si tuviesen vida propia en los cerebros de las criaturas en que viven. La idea "empieza a sentir" y al mismo tiempo a "tener entendimiento": como todos los los seres que "se hacen reales" (el propio "sujeto")."

"Pero como siempre, las ideas obtienen entidad o su energía a partir del cerebro de la criatura viva, como "representaciones" ya."

(El mundo de lo inaccesible. Las ideas representación gobiernan el cuerpo. 14-04-2021. Blog Imperio)



"La materia-energía no solo posee las propiedades que hasta ahora se le suponían (Física Clásica), incluida la portentosa Mecánica Cuántica con sus paradójicas propiedades, sino que contiene, a saber, un estado que posee la extraordinaria propiedad de la "sensación" (materia sentiente) y su complementaria consciencia (voluntad, libre albedrío, etcétera)."

(Recapitulación y conclusiones I. Consciencia y sensación. 30-11-2021. Blog Foro)

"La sensación-consciencia no es más que un estado de la materia-energía que se presenta cuando la misma se adorna de las siguientes características:

1. Existe un campo electromagnético craneal cuya expresión son las ondas cerebrales.

2. Existe una continua realimentación (feedback) entre estradas y salidas (inputs y outputs).

3. El mundo cuántico es en último extremo, con sus propiedades más significativas (entrelazamiento y efecto túnel), el verdadero motor de la consciencia."

(Recapitulación y conclusiones II. Consciencia y sensación. 02-12-2021. Blog Foro)

"Recientemente se nos ha recordado que el conocimiento y la misma consciencia tiene su origen en impulsos del Inconsciente, en resumen de las sensaciones internas del organismo. Estas sensaciones son los móviles internos que permiten toda consciencia del entorno y de la misma interioridad de la criatura."

"De cualquier forma, sin esa sensación interna personal que sentimos, no seríamos conscientes de nuestro estado interno, ni percibiríamos las "qualitas" tan variadas que acompañan a la consciencia: colores, sensación de miedo, alegría, etcétera.

(Sensación personal, conocimiento holístico. 18-01 2022. Blog Imperio)

"La semejanza con la transmutación de las propiedades de la física clásica a las del mundo cuántico, sobre todo y en particular la propiedad del "entrelazamiento cuántico" que pasa de múltiples sistemas (partículas) a un solo sistema (el que significa las partículas entrelazadas) es obvia, sería muy parecida a la "transformación" de la materia cantidad-multiplicidad en mente-cualidad-unicidad."

"Esa especie de bifurcación o transmisión de la materia-información en la mente va acompañada, también, de la aparición de la sensación como proa de la aparición del mundo de cualidades que supone la consciencia, la voluntad, el libre albedrío y un largo etcétera."

(La "aparición" de la mente. 05-04-2022. Blog Foro)

"Considero el sí-mismo como la raíz del Ser como individuo, con lo que el "yo" consciente y el inconsciente estarían en su seno."

"En fin, para mí, el sí-mismo es lo más sustancial del hombre, pero lo que me gusta transmitir es que tal sí-mismo habitaría en un espacio "metafórico" que iría desde el nacimiento hasta la defunción,; un espacio donde el tiempo no tendría significado, al igual que la durée de Bergson, y sin embargo, si se dan modulaciones: hay un movimiento interno."

(Sí-mismo y tiempo. 14-09-2022. Blog Foro)

"La diferencia básica entre la realidad del "espejo" y la nuestra: ¡La consciencia!"

(Sobre la realidad. 22-09-2022. Blog Imperio)

"Significa que, en mi opinión, lo último es lo que mejor refleja mi pensamiento; pero toda la evolución anterior es muy importante puesto que refleja la clave de la posición actual, explicando por sí misma su desarrollo."

(Filosofía de límite abierto. 09-12-2022. Blog Imperio)

"La excepcionalidad de la mente lo es de la propia vida, con ella lo que brotó inconscientemente de la materia, llega a "adueñarse" de esta última, al llegar a ser "consciente" de su propia existencia, y por ende de dominar sobre ella."

(La excepcionalidad de la mente. 24-09-2022. Blog Foro)

"Imaginemos que en vez de ver a otra criatura a su través (de la ventana), sea un espejo el que nos refleja a nosotros mismos... Las neuronas espejo realizan igualmente su labor: ¡Sentiremos lo que siente la criatura del espejo que, por cierto, en este caso somos nosotros mismos! ¿Qué ocurrió entonces?... Curioso: se produce una identificación por reflexión "desde tal espejo". Una identificación que no solo supone un reconocimiento de la imagen, sino de la propia sensación, de nuestros sentimientos: ¡Un reencuentro con nuestra propia esencia! Aquí se hace evidente, aún de forma inconsciente, el nacimiento de la mente. En mi opinión, el misterio de la mente tiene sus tentáculos en esa "reflexión empática" que proviene de la identificación de uno mismo, y el solape esencial en esa "empatía propia". ¿Es ese el camino para ir desvelando el misterio de la mente?"

(El misterio de la mente. 28-09-2022. Blog Foro)

"Consciencia y sensación están "alambicadas" en la propia materia: la materia animada las "rezuma"... Y dando la vuelta al razonamiento: Sin la materia, su alambique, consciencia y sensación, se difuminan, ¡no existe! La muerte sentenciaría tanto a la consciencia como a la sensación, que deberían ser cualidades del presente de la materia animada... Pero, ¿y si, aún cuando la acción se circunscribe al presente, consciencia y sensación, como binomio sobre el que se edifica el espíritu humano. se hiciesen atemporales?"

(El universo: sustancia divina y ¡humana! 15-10-2022. Blog Imperio)

"La traza vital de cada criatura permea el universo."

(Un universo de consciencias. 25-10-2022. Blog Imperio)


Continuará en la siguiente entrega.

martes, enero 31, 2023

Inconsciente (Mundo)

 Enumeración de artículos del autor (Alejandro Álvarez Silva) publicados en el Blog Foro Esencia con la Etiqueta "Inconsciente (Mundo)":

Causalidad                                                                                   4-01-2023 

El misterio de la mente                                                              28-10-2022

La excepcionalidad de la mente                                                 24-10-2022

"Sí-mismo" y tiempo                                                                  14-10-2022 

El presente lo es todo, pero casi...                                              07-07-2022

La "aparición" de la mente                                                         05-04-2022

Recapitulación y conclusiones II (Consciencia y sensación)     02-12-2021

Recapitulación y conclusiones I  (Consciencia y sensación)      30-11-2021

Materia sensible                                                                          22-11-2021

Sensación                                                                                    12-11-2021

La consciencia y la sensación como "propiedades"

de la materia: ¡Un nuevo estado!                                                01-11-2021

La conciencia como agente moldeador y creador

del universo                                                                                 07-07-2021

Las claves del fenómeno cuántico (y X)                                     25-02-2021

Las claves del fenómeno cuántico (IX)                                       24-02-2021

Las claves del fenómeno cuántico (VIII)                                    23-02-2021

Las claves del fenómeno cuántico (VII)                                     22-02-2021

Las claves del fenómeno cuántico (VI)                                       20-02-2021

Las claves del fenómeno cuántico (V)                                        19-02-2021

Las claves del fenómeno cuántico (IV)                                       18-02-2021

Las claves del fenómeno cuántico (III)                                       17-02-2021

Las claves del fenómeno cuántico  (II)                                       16-02-2021

Las claves del fenómeno cuántico  (I)                                        15-02-2021

Visión "radical" del fenómeno cuántico                                     11-02-2021



Enumeración de artículos del autor publicados en el Blog El Imperio de la Verdad con la Etiqueta "Inconsciente (Mundo)":

Vida: Colisión entre dos mundos                                                23-01-2023

Esencia y dinámica del Mundo (II)                                             19-01 2023

Esencia y dinámica del Mundo (I)                                              17-01-2023

El yo y la inconsciencia                                                              10-01-2023

Sintiencia                                                                                     29-11-2022

Un universo de consciencias                                                       22-10-2022

El universo: sustancia divina... y ¡humana!                                15-10-2022

Más allá de la vida                                                                      12-12-2021

Cuántica y mente                                                                         26-11-2021

Condiciones necesarias para la materia sensible                         16-11-2021

Consciencia y sensación (Antecedentes)                                     14-11-2021

Introducción a la obra "Consciencia y sensación"                      04-11-2021

Materia "animada"                                                                      10-03-2021

Reflexión, tiempo, sensación                                                      08-03-2021

El entrelazamiento cuántico clave de la mente                           08-02-2021

"Interioridad" del Ser y el origen de su libertad                         22-01-2021


Todos son accesibles para el lector acudiendo a los dos Blogs citados, haciendo la salvedad de que el primer bloque presenta más planteamientos científicos, y el segundo posee tintes algo más metafísicos.

miércoles, enero 04, 2023

Causalidad

 Según el físico David Bohm se podría mantener la causalidad y la realidad misma (algo en suspenso dentro de la mecánica cuántica) a través de la no-localidad. En su teoría se salva la causalidad del universo a través del entrelazamiento cuántico o una interconexión de los fenómenos a distancia, apelando a una especie de variables ocultas, o sea, el extraño comportamiento a nivel cuántico podría explicarse como efectos visibles de una "totalidad implicada", en la que cada átomo estaría de alguna manera conectado a los otros átomos del universo.

Y bien, aunque las teorías de Bohm no fueron muy bien recibidas por la física contemporánea, recientemente han sido revividas por la escuela apellidada "mecánica cuántica emergente", donde las partículas son entendidas más bien como fenómenos resonantes entrelazados con un campo de punto cero. La aparente aleatoriedad de los fenómenos se debería a que cada fenómeno es modificado por otros fenómenos distantes que lo causan, como si fuere a través de variables ocultas. Y a fin de cuentas, la teoría de Bohm implica que cada fenómeno existe en una red de total interdependencia con todos los otros fenómenos.



En la teoría de la vacuidad, la realidad física es posible solamente por que no existen partículas determinadas de manera local y sí una "interconectividad cuántica". El campo vacío o campo cero es un especie de mar de infinita energía potencial, con una infinita "creatividad" y de ésta emergen todos los fenómenos que surgen y desaparecen a cada instante.

Así que la "mecánica cuántica emergente" explica la causalidad en términos del mundo que observamos y, sin embargo, existe un plano en el cual no hay causalidad, en lo que Bohm llamaba "totalidad implicada", la profunda unidad de todos los fenómenos en su potencial infinito.

Y todo ello viene a colación porque la mecánica cuántica debe lidiar con la paradoja de que en la realidad última no puede haber causalidad y, sin embargo, debe defender la existencia de la causalidad en un plano relativo, en el que ciertas acciones producen efectos que conducen hacia la misma. De alguna forma, lo relativo y lo absoluto deben convivir.

Todo esto debería tener profundas implicaciones en la misma creación el universo y sus instantes iniciales: su conexión íntima en su totalidad sin necesidad de otras hipótesis ad hoc, mucho mas extendidas. ¡Una nueva física quizás se vislumbra!


Artículo de referencia: "El extraño hecho de que la causalidad no existe a nivel cuántico, pero sí en la realidad ordinaria", por Luis Alberto Hara.

jueves, julio 07, 2022

El presente lo es todo, pero casi...

"Pasado y futuro prestan al presente la capacidad de decisión".

Presente... parecería que solo existe el presente. Así lo afirma con rotundidad la Física que desde cierto punto de vista puede considerarse ya clásica, aunque a mi entender mejor habría que llamarla "determinista"... Y aquí habría que incluir, extrañamente para algunos, tanto la Mecánica de Newton como la relativista de Einstein: ¡Todo (físicamente) se reinscribe desde un experimentador (aséptico) provisto de una unidad de medida material (metro, etcétera), y de un reloj que da una medida temporal! Precisamente, totalmente definidas en el "presente", marco en el que se desenvuelve el experimentador, y donde realiza, por consiguiente, sus "mediciones".

A grosso modo, la coordenada temporal del universo, en este tipo de física (determinista), está perfectamente definida en la consabida línea temporal: pasado-presente-futuro... El presente, expresado en el imaginario popular, es "donde vivo" y como tal, donde ejerzo mi acción sobre el entorno del universo... Aquello que no puedo "manejar" pues ya pasó, sería el "pasado", y aquello que tampoco puedo "manejar", pues no está aún presente ante mí, es el "futuro"... ¡El "presente", pues, es donde puedo ejercer mi capacidad de decisión!


Pero es que el universo no es, ni mucho menos, completamente determinista, y no quiero usar el tópico einsteniano : "Dios no juega a los dados"... Agua pasada que no necesita más justificación. En esta "ampliación" del universo hacia lo complejo, la cuántica, el caos, etcétera, el "presente" en cierto modo "difumina" sus fronteras: ¡ya no son nítidas, pues su estricta fijación, nos hace incurrir en errores, a veces de gran calado!

En resumen y filosóficamente (filosofía de la ciencia; no como ente metafísico), el presente "ya no lo es todo", de alguna forma "pasado" y "futuro" parecen "pretender" apropiarse de alguna de esas cualidades del "presente"... ¡Qué si no representa el futuro configurado por "probabilidades" de los distintos "estados" del presente!, o ¡la enigmática retroacción temporal del pasado en diferentes líneas de tiempo de cierta propiedad cuántica!

Sí, parecería, como cito en el título del artículo, que el "presente" parece todo, pero "casi"... y ese "casi" hace referencia a lo que acabo de exponer (alusión a la "transcurrencia" del tiempo).

En una visión amplia del entorno universal donde se desarrolla nuestra experiencia vital, aún en nuestra actividad "presente" no hay modo de dejar de incluir "retazos" del pasado y "posibilidades" del futuro: ¡Mi presente, mi acción actual, debe de tener muy en cuenta, siempre, el pasado que nos precede, y el futuro que adivinamos o presentimos! ¡No desliguemos la realidad actual de la que nos ha precedido, y de la que (yo diría que aquí está la "moralidad social) debemos intentar crear en el futuro!, ya que como la evidencia nos confirma, "pasado y futuro prestan al presente su capacidad de decisión".

jueves, abril 21, 2022

PENSAMIENTOS

 Una nueva obra de Alejandro Álvarez Silva aparece en la plataforma Lulu. El autor es Licenciado en Ciencias Físicas, con una larga trayectoria como divulgador científico y articulista en diversas revistas de ciencia y filosofía.



Sus obras de temario científico son las siguientes: "Ciencia, Filosofía, Religión. Una visión armónica", "Nuestro universo",  "El ser y la vida", "Física para filósofos", "Vida y mente", "Empatía y otras cuestiones", "Multiverso y realidad", "El tiempo (una revisión)", "¿Sueño o realidad?" y "Consciencia y sensación".

Sus obras de temario filosófico son: "La alfombra mágica", "El parto de Dios", "Palabras de mi jardín", "Nada y Dios", "El cierre del círculo", "Melodía en las estrellas", "Superego", "Ciencia y meditación", "Tempo e irracionalidad", "Paradigma", "Accesible e inaccesible" y "Antes de la Ciencia y... después de ella".

En el caso que nos ocupa, "Pensamientos", diría que pasa a ser la principal obra del autor, porque aunque elaborada en los últimos años, encierra en sí toda su trayectoria vital que ha hecho posible la maduración de una filosofía vitalista, muy original en sus planteamientos, entreverada de continuo por razonamientos puramente científicos.

La obra contiene más de 130 artículos, publicados en tres de los Blogs del autor, y abarcan temas como la consciencia, la mente, el fenómeno vital, etcétera, y que van desde el año 2016 a 2022.

Lo dicho, una obra fundamental para el conocimiento de la obra completa del filósofo y científico Alejandro Álvarez Silva.

martes, abril 05, 2022

La "aparición" de la mente

 El funcionamiento de la mente es un tema peliagudo que junto con el significado de la conciencia constituyen dos de los principales problemas a resolver por la ciencia actual. En este artículo no me referiré a ellos, sino a algo aún más básico: el entendimiento, siquiera somero de lo que es la mente y su "aparición". Juzguen ustedes.



Para ello invito, en primer lugar, a las siguientes reconsideraciones:

- El meollo de la cuestión consiste en la "transformación" de lo múltiple (cantidad) en lo unitario (cualidad).

- La cantidad de "chispas" de lo material (lo múltiple) se "transforma" en la cualidad (unicidad) de la mente. El símil: Del corpúsculo (partículas) a la onda (unitaria).

Y al revés:

- La mente (unicidad) se "desparrama" hacia todos los resortes del cuerpo (multiplicidad). Símil: De la onda al corpúsculo... Lo que representa "la acción de la mente sobre el cuerpo".

De todo ello se deduce la necesaria existencia de una "chispa" (¿ínfima?) indefinible en la pura materia que explicaría la  aparición (¿energía?) de la mente (con ello la vida).

(*) Así, la materia y su estructura (complejidad) equivale (aunque no se identifica) a la existencia de una mente propia (cuando hay "vida").

Un ejemplo nada rebuscado, sería el comportamiento de cada especie de perro -su temperamento-, algo que conocemos los dueños de las mascotas, y que se aprecia en conjunto, más allá de su individualidad: la semejanza corporal entre los individuos de cada especie, es suficiente para apreciar un comportamiento o temperamento parecido entre todos los miembros de dicha especie. Así, es apreciable el comportamiento de los caniches, de los cocker, etcétera.

En resumen:

La semejanza con la transmutación de las propiedades de la física clásica, a las del mundo cuántico, sobre todo y en particular la propiedad del "entrelazamiento cuántico", que pasa de múltiples sistemas (partículas), a un solo sistema (el que significa las partículas entrelazadas) es obvia, sería muy parecida a la "transformación" de la materia-cantidad- multiplicidad en mente-cualidad-unicidad.

(*) Esa especie de bifurcación o transmutación de la materia-información en la mente va acompañada también de la aparición de la sensación como proa de la aparición del mundo de cualidades que supone la consciencia, la voluntad, el libre albedrío, y un largo etcétera.

Y no estoy hablando de la constitución y el funcionamiento de los cerebros, sustento de la mente, que constituyen parte de las numerosas teorías de la mente, entre las que tienen un importante papel las teorías holonómicas y holográficas del cerebro, etcétera.

¡Vayamos a lo más esencial de la "aparición" de la mente!

jueves, diciembre 02, 2021

Recapitulación y conclusiones II (Consciencia y sensación)

He traído a colación la teoría del filósofo José Díez Faixat por una razón principal: el aunar en una dualidad la energía y la consciencia, entre otras dualidades (aunque en el fondo exista una realidad absoluta no-dual). He de confesar que en un primer momento y con mi mentalidad de físico, se me hacía muy difícil imaginar que energía y consciencia, conceptos tan distintos, pudieran formar parte de algo común a las dos (no se me había ocurrido la hipótesis que ahora sostengo). El ¡eureka! que ha supuesto en mi pensamiento abrazar la hipótesis de consciencia y sensación como cualidades de la materia en un estado característico, me ha hecho reconsiderar la teoría de Faixat como un referente, muy arriesgado sí, pero dotado de indudable belleza y armonía... La considero, pues, como una fuente de la que puedan beber los investigadores que pretendan adentrarse en el extraordinario y complejo fenómeno de la consciencia.

He dedicado un capítulo a la empatía y las neuronas espejo, porque junto a la intersubjetividad y los "mapas cerebrales" hacen posible la "reflexión" que integra no ya el entendimiento, sino la sensación y la emoción, que si no imprescindibles para la "toma de conciencia", si son necesarias y suficientes para, "nada menos" que la "construcción del yo".


En el capítulo 8 expuse un somero análisis del movimiento llamado "Pansiquismo", sin que necesariamente sea seguidor de tal corriente, que por cierto, va añadiendo cada vez más adeptos. Lo expongo  por la "posibilidad" de que la materia, aún en su nivel más bajo de complejidad, pudiera poseer un hálito, una conciencia mínima que, curiosamente, también figura en los planteamientos de la teoría entrópica-sintrópica de Faixat.

Como creo que ya existen propuestas de explicación de la consciencia, o más bien, de las características que deben cumplir un grupo de partículas materiales para poderlas considerar un sistema consciente, he citado algunas de ellas que, en mi opinión, pueden aportar bastante al respecto. El capítulo 7 las contempla. Ahora bien, ninguna resuelve el problema de fondo de la "emergencia" de la consciencia, lo que a mi entender, sí sucede en la hipótesis propuesta en este trabajo, al defender el monismo que representa en sí la propiedad intrínseca de la materia llamada sensación.

En el capítulo 6 expongo algunos experimentos que avalan la tesis de que la Teoría Cuántica tiene mucho que ver con el tema de la consciencia. La teoría de Penrose-Hameroff ya es un clásico sobre ello, y los recientes experimentos de laboratorio en China son un indudable apoyo a su teoría.

Solo me queda aclarar que no trato de descubrir ni presentar una teoría elaborada que pueda explicar la sensación y la consciencia (el problema "difícil" de Chalmers), simplemente quiero convencer a mis colegas, y hasta a mí mismo de que poseemos el nivel científico suficiente para poder afirmar, y por ello seguir en esta misma senda en nuestras investigaciones, que la sensación-consciencia no es más que un estado de la materia-energía que se presenta cuando la misma se adorna de las siguientes características:

1) Existe un campo electromagnético craneal cuya expresión son las ondas cerebrales.

2) Existe una continua retroalimentación (feedback) entre entradas y salidas (inputs y outputs).

3) El mundo cuántico es en último extremo, con sus propiedades más significativas (entrelazamiento y efecto túnel), el verdadero motor de la consciencia.

Mucho se ha avanzado en cuanto a las teorías del caos, la complejidad y los estados estables fuera del equilibrio apuntados por Onsanger y Prigogine, y muchos otros descubrimientos referentes al metabolismo de los seres vivos, pero aquí solo me he ceñido, y es mucho, créanme, al difícil problema de la consciencia-sensación.

Por último, he de advertir que la hipótesis que promulgo en modo alguno restringe a la sensación-consciencia, las cualidades ordinarias conocidas de pensamiento, voluntad, libre albedrío, etcétera. ¿Quién nos dice que por encima de la consciencia tal como la conocemos, no existan otros estados de la materia que encierren en sí la expansión de esa consciencia a otros ámbitos apenas imaginados?... La materia-energía aún podría encerrar muchos más misterios, pues su evolución futura es una incógnita.

                                                              Alejandro Álvarez Silva

(Final del ensayo del autor, Consciencia y sensación)

martes, noviembre 30, 2021

Recapitulación y conclusiones I (Consciencia y sensación)

 En este pequeño trabajo he tratado de presentar la evidencia del monismo en un tema tan comprometido como el presente, que a mi modo de ver no es más que el fruto de una inevitable evolución que desde los tiempos de Descartes se ha ido produciendo hasta nuestros días. Descartes expuso claramente, en su momento histórico, una hipótesis revolucionaria en el campo de las ciencias y la filosofía, la del dualismo alma-cuerpo, zanjando una cuestión que permanecía en el ambiente y que era lo que podía permitir el grado de conocimiento científico de aquel momento (no se podía ir más allá), ante la evidencia de cualidades tan distantes y hasta contrapuestas, que se adivinaban en la materia (inerte y sentiente por un lado; cuerpo y alma por otro). Era inimaginable, entonces, que ambas cosas fueran simplemente dos estados distintos de la materia, obviamente porque la ciencia estaba en su desarrollo a años-luz del que disfrutamos en la actualidad.


El mundo clásico del espacio y el tiempo absolutos de la física newtoniana, no podía siquiera imaginar que ese tiempo y espacio formaban conjuntamente un nuevo elemento llamado "línea del universo", que se mantenía incólume ante el relativismo de aquellos otros, y que solo se modificaba por los efectos gravitatorios del tensor masa-energía. Ni por asomo podía imaginar que la masa adornada de la propiedad de la inercia no era más que energía muy concentrada, de acuerdo con la magistral fórmula e Einstein, E= mc²... Y en esa época pensarían que no estamos en nuestro sano juicio, al establecer en nuestra vida cotidiana los extraordinarios eventos que suponen asumir las sorprendentes propiedades (acción "fantasmal de Einstein" debida al "entrelazamiento cuántico", la superación de barreras del "efecto túnel", etcétera) de la teoría Cuántica.

Indudablemente, ha habido una formidable evolución de la ciencia en todos los campos: informática, neurociencia, física fundamental, etcétera, etcétera. En mi opinión, esta evolución ha podido, ahora sí, disolver, como esfumándose, aquel dualismo cartesiano, ante el monismo que promulgo y que parece despuntar cada vez más claramente en el ambiente científico... Sí, ahora sí, la materia puede explicar cuantos fenómenos observamos, para ser exactos, la materia-energía... Las diferentes cualidades (qualias) que se observan, no proceden de mundos diferentes, sino de uno solo, el de la Física, el de la materia-energía, que está "empoderada" con todas estas cualidades o propiedades referidas. Dicha materia-energía no solo posee las propiedades que hasta ahora se le suponían (Física clásica), incluida la portentosa Mecánica Cuántica con sus paradójicas propiedades, sino que contiene, a saber, un estado que posee la extraordinaria propiedad de la "sensación" (materia sentiente) y su complementaria consciencia (voluntad, libre albedrío, etcétera).

(Continuará en la última entrega del ensayo Consciencia y sensación)

viernes, noviembre 12, 2021

Sensación

 Ahora sí, tengo que exponer el porqué hago tanto hincapié en la "sensación" y no el la "conciencia", tan en boga en los último años, y que acapara en gran medida el esfuerzo de numerosos equipos científicos. Sencillamente, creo que lo más básico es la "sensación", puesto que sin "sentir" no puede haber consciencia de nada; lo primero es la "sensación" y a ella me remito.

Según Antonio Damasio: "Evaluamos nuestro entorno y juzgamos nuestra experiencia conforme a un aglomerado de razón y emoción". Y también: "Las emociones son los resortes de nuestra conducta, sin emoción... no hay mucho". Y continúa: "Todos los recuerdos que tenemos son recuerdos emocionales, positivos o negativos".

Y "sentir" requiere una reflexión hacia sí; no un movimiento pasajero que cruza sin detenerse en algo, menos en su esencia, en la propia energía que representa el campo electromagnético "que necesita esta sensibilidad".


Dediqué una obra entera, "El cierre del círculo", a encontrar, aunque fuera vagamente, lo que es el Ser. Me refiero a la vivencia del ser vivo, que en su interior anida un espíritu que solo puede definirse cuando se "cierra el círculo". Así, en mi otra obra "Accesible e inaccesible" exponía:

"La esencia de la sensación es la misma radicalidad del Ser: es hija de la partición o cuantificación del Ser (su transformación en una secuencia de presentes). La esencia de la sensación hunde sus raíces en la misma esencia del Ser: ¡Las sensaciones del yo son las sensaciones temporales del Ser, dicho esto de forma impropia, porque el Ser no está circunscrito al tiempo (ni siquiera al mismo universo).

Como la sensación va unida a un determinado "cierre del círculo" la semejanza en las estructuras materiales (representaciones) es la ley que rige, también en las sensaciones; la semejanza en estructuras va acompañada de semejanzas cualitativas entre sensaciones correspondientes (las que acompañan a cada uno de los distintos "cierres del círculo" comparados)."

Claro que inmediata a la sensación aparece la consciencia, pero la consciencia puede referirse a cualquier cosa, no necesariamente a sí mismo. Y la sensación, no necesariamente precisa la "consciencia de sí"... La sensación puede ser mentalmente inconsciente.

Una vez establecidas las premisas básicas, conviene perfilar las circunstancias más evidentes que acompañan a aquella materia-energía que consideramos sentiente, viva.

Hay un amplio consenso respecto a lo que consideramos seres vivos, dejando a un lado aquellos cuyo reconocimiento presenta aspectos dudosos, como pueden ser los virus...

Es, pues, conveniente para caminar con pie seguro, que nos circunscribamos a seres cuya empatía respecto al ser humano no está en discusión; sin ir más lejos, los, propios mamíferos.

El campo mental de aves, mamíferos y otros animales está más que comprobado en la evidencia de la existencia de ondas cerebrales que pueden medirse en sus cráneos. Ciñámonos, pues, a ellos.

(De la obra "Consciencia y sensación" -Introducción-) Consciencia y sensación