"La consciencia lo es todo".
En el problema de la medida, la Física (Cuántica) a efectos de la decoherencia pone en igualdad al observador humano (consciente) y al instrumento de medida, algo que asume la Ciencia, quizás sospechosamente, para tratar de evitar el problema de la consciencia del experimentador, "craso error" que trataré de argumentar a continuación.
La dicotomía Relatividad General/Mecánica Cuántica en la que se debate la Física desde hace ya bastante años forma parte de mis tribulaciones actuales que en cierto modo puede relacionarse con el papel del observador.
Mi crítica se refiere a la presunción de que forzosamente debe de existir una teoría física que unifique los planteamientos de las dos teorías básicas apuntadas dentro de lo que se ha llamado la Gravedad Cuántica. En particular, o se parte de la Mecánica Cuántica, o por el contrario de la Relatividad General, o más generalmente de la Teoría de Campos. Necesariamente, se cree que debe de haber una teoría global del universo, pero ¿quién dice que dicha teoría tiene que ser obligatoriamente exclusivamente física? ¿Qué hay de la otra parte del universo relacionada con lo que llamamos la qualia? ¿Lo mental, lo psíquis no es más que una evolución de lo psíquico?... ¿Es la consciencia una emergencia de la materia?
Aunque la Ciencia se decanta generalmente por lo último, en realidad no es más, desde el punto de vista filosófico, que un dogma de fe, que no tiene nada que ver con la verdadera ciencia.
Mas, vayamos al meollo de la cuestión que quiero plantear. Para mí, el observador "consciente" es totalmente diferente del instrumento de medida aséptico, mecánico que se propone en innumerables experimentos... ¿Y en qué consiste esa diferencia?... Nada menos que en la "consciencia", en ese "tomar nota" que solo puede certificar el "notario que es", nuestra propia consciencia... Si nos fijamos, realmente el aparato de medida mecánico solo realiza su papel si detrás existe un experimentador que "certifica", directa o indirectamente la medida, aú cuando la demora pueda prolongarse mucho en el tiempo (el entrelazamento cuántico de sucesos o hechos alcanza tanto al espacio como al tiempo). Pero hay mucho más, la característica del observador "consciente" es que es un verdadero motor de la aparición de la qualia. Por ejemplo, ¿qué diferencia existe entre la sensación que le produce a un sujeto observar el color rojo, o el color verde?... Para el sujeto son radicalmente distintos..., sin embargo, fisicamente, cuantitativamente solo se diferencian en su longitud de onda: ¡Cantidades distintas provocan en el sujeto sensaciones "cualitativamente" diferentes!... Analizando el caso en profundidad podría decirse que las sustancias existentes en los ojos del sujeto producen tales cambios cualitativos, pero el análisis de las sustancias de los ojos correspondientes a diversas especies solo tienen en común la abstracción matemática de las longitudes de onda.
El resultado global, como todo lo que tiene que ver con la qualia, es que las cantidades numéricas originan cambios cualitativos muy sensibles en las criaturas vivas.
Pues bien, afirmo con rotundidad que es la "consciencia" de cada criatura la que tiene la capacidad de producir desde distintas cantidades o números correspondientes -la pura materia física-, las diferentes qualias que producen las distintas sensaciones en la misma. Esa consciencia de la que carece la pura materia física del instrumento de medida mecánico asignado por los experimentos cuánticos. Por consiguiente, el mundo es el caleidoscopio que observamos en la naturaleza... Lo que siempre se ha dicho, es nuestro cerebro quien configura la realidad, el entorno que observamos a nuestro alrededor... no el caos numerológico que es en sí la pura materia (cuerpo) física que la Física determina.
Las implicaciones de todo esto son monumentales: el acicate (sensaciones) de la gama que se abre ante los ojos de la criatura viva, o el motor que la mueve a evolucionar, a relacionarse con el exterior, el mundo apreciado de esta forma. Por eso prefiero llamar al observador consciente, el Testigo de lo que existe, el verdadero notario de lo que mide, decantando uno de los estados cuánticos existentes, es decir, de las potencialidades a la realidad.
Y todo ello está en relación con muchos de mis escritos de hace algún tiempo: la existencia en el universo global de dos manifestaciones: la materia y el mundo de la Física (primera manifestación), y la psíquica y su entorno inmediato (segunda manifestación).
Todo lo referente a la voluntad, el libre albedrío, etcétera, tiene su fundamento en esa segunda manifestación. Una consecuencia palpable es que, como dijo el filósofo Arthur Schopenhauer, todos los seres del universo poseen en su interior una voluntad, cierta consciencia incipiente que hace posible la evolución de los seres, así que como dije al principio, finalmente "la consciencia lo es todo".
Y rizando más el rizo: ¡Dios dota de consciencia a todo los seres desde el mismo instante de la Creación, y a su vez la evolución de esos mismos conduce y promueve la propia divinidad! El proceso requiere la retroacción del tiempo (una propiedad mecánico cuántica)... Así, una nueva Cosmología se abre paso a nuetro entendimiento.
Para finalizar un consejo: La indefinición en muchos campos de la Física actual necesita del salto de las "grandes ideas". Es el tiempo de los físicos con una componente mucho mayor de filosofía: Física y Filosofía no son excluyentes: son el siguiente paso.






