Lo que yo creo:
Evolución.
Antes de nada recomendar el artículo "Conciencia universal" que aparece en Archivos del grupo de Facebook "Conciencia, Creación y Evolución".
Copio uno de sus párrafos:
"La evolución del propio universo ha sido capaz de construir criaturas, sus hijos, capaces de observar la grandiosidad de toda la obra, del universo conjunto, consciencia de su propia existencia, una supraconsciencia universal. Todo el cuadro cosmológico aparece en todo su esplendor".
Y en la correspondiente UD7:
"La grandiosidad del Creador del universo se refleja en ese infinito de los infinitos, que constituye aquella Potencia que llamamos Dios, confundido con la propia Creación (¿El dios de Spinoza, tal vez?). Una Cosmovisión alucinante, en la que de una Nada en mayúsculas, condensado de todas las probabilidades futuras, junto con la propensión a durar, a conservarse y afianzarse en dirección hacia el futuro, introdujeron la evolución creativa, en un principio puramente inconsciente, hasta hacerse consciente en los ojos de sus descendientes, criaturas que con sus ojos, cual faros de la Creación y su consciencia individual incipiente, hicieron consciente al propio universo; el dios de Spinoza se hizo autoconsciente, iluminando el camino a todo lo creado, en una progresión que, quizás por amor se inmoló en sucesivos períodos, haciendo posible una creación continua de criaturas que en dirección hacia el infinito, forman parte de los seres conscientes componentes de la Consciencia Universal (Dios)."
A continuación, nuevamente acudimos a otro de los artículos que aparecen en Archivos del grupo de Facebook "Conciencia, Creación y Evolución" titulado: "Universomanifestaciones".
Copio los siguientes párrafos:
"Uno de los flujos, evidentemente es el que de otra forma la ciencia llama evolución, con todo lo que ello significa: el conjunto de elementos que la hacen posible: la parte material objeto de la ciencia física, la química orgánica o elementos de la vida, y el impulso interno que obliga a las criaturas a evolucionar, azar y necesidad, y claramente la voluntad defendida por algunos filósofos entre los que se encuentran Nietzsche y Shopenhauer (Sobre la voluntad en la naturaleza). Así que ese flujo tan evidente de la primera manifestación podríamos denominarlo sin más matices y para simplificar el tema, como evolución que iría, salvo excepciones puntuales, del Alfa al Omega. Es justo ahora, dada la cantidad de alusiones a estos últimos conceptos, que demos el reconocimiento debido a al filósofo que más ha utilizado ambos términos en sus escritos. Me refiero al padre Teilhard de Chardin con su concepción cósmica de un universo en continuo crecimiento o enriquecimiento ontológico, evolucionando apoyándose en en el sustrato de su estructura atómico-molecular, y centralizado y dirigido en y para el hombre. Humanización del cosmos, cosmonización del hombre, quien da al primero el sentido direccional ascendente que marca el itinerario del Alfa al Omega. Y es que la imagen sublime del universo teilhardiano entroncado en el mismo Dios, posee un indudable atractivo. La Materia, la Nada (sin espiritualización alguna) se va empapando del Espíritu, en su lento caminar hacia la Unidad Suprema.
Es clásica su formulación de la ley complejidad-conciencia que indica que a mayor complejidad mayor conciencia.
La conciencia ha evolucionado a partir de una fase difusa, apenas perceptible, hasta su radicación en el ser humano. En el hombre se ha encontrado consigo misma, se ha convertido en consciente, en conciencia reflexiva, de ahí que el hombre no sólo sabe, sino que sabe que sabe.
El padre Teilhard utiliza el término previda para referirse al episodio inorgánico del cosmos, teniendo el sentido de anticipación de la llamada que en el futuro avasallará el interior de esas partículas. En ellas ya existe la llama de la vida, el fluido vital, ese élan bergsoniano que se exteriorizará en el momento preciso, y es que la Materia guarda en sí misma todas las potencialidades de la vida.
Todo esto enlaza muy bien con las proposiciones del mundo cuántico en cuanto a las posibilidades o probabilidades potenciales de la materia que solo se hace realidad (colapsan) gracias a la intervención del intelecto, la medida, el darse cuenta, si así lo queremos llamar, del investigador, o la simple posibilidad de realización del experimento o medida necesaria."
La Evolución se configura básicamente a partir de lo material, lo que constituye lo que llamamos la primera manifestación del universo.
(Continuará en la próxima entrega)






