jueves, octubre 08, 2026

La "autocreación" de Dios & El universo (2)

 Lo que yo creo:

Evolución.

Antes de nada recomendar el artículo "Conciencia universal" que aparece en Archivos del grupo de Facebook "Conciencia, Creación y Evolución". 

Copio uno de sus párrafos:

"La evolución del propio universo ha sido capaz de construir criaturas, sus hijos, capaces de observar la grandiosidad de toda la obra, del universo conjunto, consciencia de su propia existencia, una supraconsciencia universal. Todo el cuadro cosmológico aparece en todo su esplendor".

Y en la correspondiente UD7: 

"La grandiosidad del Creador del universo se refleja en ese infinito de los infinitos, que constituye aquella Potencia que llamamos Dios, confundido con la propia Creación (¿El dios de Spinoza, tal vez?). Una Cosmovisión alucinante, en la que de una Nada en mayúsculas, condensado de todas las probabilidades futuras, junto con la propensión a durar, a conservarse y afianzarse en dirección hacia el futuro, introdujeron la evolución creativa, en un principio puramente inconsciente, hasta hacerse consciente en los ojos de sus descendientes, criaturas que con sus ojos, cual faros de la Creación y su consciencia individual incipiente, hicieron consciente al propio universo; el dios de Spinoza se hizo autoconsciente, iluminando el camino a todo lo creado, en una progresión que, quizás por amor se inmoló en sucesivos períodos, haciendo posible una creación continua de criaturas que en dirección hacia el infinito, forman parte de los seres conscientes componentes de la Consciencia Universal (Dios)."

A continuación, nuevamente acudimos a otro de los artículos que aparecen en Archivos del grupo de Facebook "Conciencia, Creación y Evolución" titulado: "Universomanifestaciones".

Copio los siguientes párrafos:

"Uno de los flujos, evidentemente es el que de otra forma la ciencia llama evolución, con todo lo que ello significa: el conjunto de elementos que la hacen posible: la parte material objeto de la ciencia física, la química orgánica o elementos de la vida, y el impulso interno que obliga a las criaturas a evolucionar, azar y necesidad, y claramente la voluntad defendida por algunos filósofos entre los que se encuentran Nietzsche y Shopenhauer (Sobre la voluntad en la naturaleza). Así que ese flujo tan evidente de la primera manifestación podríamos denominarlo sin más matices y para simplificar el tema, como evolución que iría, salvo excepciones puntuales, del Alfa al Omega. Es justo ahora, dada la cantidad de alusiones a estos últimos conceptos, que demos el reconocimiento debido a al filósofo que más ha utilizado ambos términos en sus escritos. Me refiero al padre Teilhard de Chardin con su concepción cósmica de un universo en continuo crecimiento o enriquecimiento ontológico, evolucionando apoyándose en en el sustrato de su estructura atómico-molecular, y centralizado y dirigido en y para el hombre. Humanización del cosmos, cosmonización del hombre, quien da al primero el sentido direccional ascendente que marca el itinerario del Alfa al Omega. Y es que la imagen sublime del universo teilhardiano entroncado en el mismo Dios, posee un indudable atractivo. La Materia, la Nada (sin espiritualización alguna) se va empapando del Espíritu, en su lento caminar hacia la Unidad Suprema.



Es clásica su formulación de la ley complejidad-conciencia que indica que a mayor complejidad mayor conciencia.

La conciencia ha evolucionado a partir de una fase difusa, apenas perceptible, hasta su radicación en el ser humano. En el hombre se ha encontrado consigo misma, se ha convertido en consciente, en conciencia reflexiva, de ahí que el hombre no sólo sabe, sino que sabe que sabe.

El padre Teilhard utiliza el término previda para referirse al episodio inorgánico del cosmos, teniendo el sentido de anticipación de la llamada que en el futuro avasallará el interior de esas partículas. En ellas ya existe la llama de la vida, el fluido vital, ese élan bergsoniano que se exteriorizará en el momento preciso, y es que la Materia guarda en sí misma todas las potencialidades de la vida.

Todo esto enlaza muy bien con las proposiciones del mundo cuántico en cuanto a las posibilidades o probabilidades potenciales de la materia que solo se hace realidad (colapsan) gracias a la intervención del intelecto, la medida, el darse cuenta, si así lo queremos llamar, del investigador, o la simple posibilidad de realización del experimento o medida necesaria."

La Evolución se configura básicamente a partir de lo material, lo que constituye lo que llamamos la primera manifestación del universo.

(Continuará en la próxima entrega)

domingo, octubre 04, 2026

La "auto creación" de Dios& El universo (1)

 Lo que yo creo:

Lo primero: describir someramente el título.

¿Qué es la "auto creación" de Dios? ¿Por qué lo uno indistintamente a "El universo"?



La verdad es que el título ya resume absolutamente todo el contenido del texto que va a continuación.

Bueno, decir que su inspiración va a caballo de toda la doctrina de los filósofos Spinoza, Schopenhauer, Nietzsche y pinceladas de otros pensadores ciertamente importantes.

No quiero inmiscuirme en los intríngulis de confesiones religiosas, pensamientos establecidos con anterioridad de la filosofía oriental, incluso las del mundo que más cercanamente nos rodea, pues los conceptos que se verterán los considero genuinos, extraídos de mi propia cosecha a lo largo de no pocos años.

El concepto de "auto creación de Dios" lo considero un salto respecto a la propia esencia de Dios establecida en diferentes confesiones metafísicas y religiosas.

Sin darle más vueltas al asunto, todo se resume de una forma muy escueta en que el universo, de forma "paralela" a las ideas de Spinoza, está transido de la huella de Dios, pero voy aún más lejos: no solo el universo es el propio Dios, sino que es en sí la totalidad de la "película", la magnificencia de la propia creación de Dios mismo, el proceso por el cual Dios es lo que es. Al no existir suficiente fuerza, o entidad tan poderosa que pudiera "crearlo", es "Él mismo quien se crea", se "auto crea", y ese fabuloso "proceso" es el "universo mismo" en toda su completitud, ¿infinito temporal y espacial?

Pero lo más importante es, si lo anterior no lo es suficientemente, que en dicho "proceso" nosotros, mejor, la "conciencia" tiene un protagonismo trascendental.

Muchos conceptos se entrelazan para llegar a tales conclusiones: la primera y segunda manifestación del universo (*), la evolución, las fantásticas propiedades del mundo cuántico (retroacción temporal, entrelazamiento...) y ¿otros?

Lógicamente, he de ir por partes: la enjundia es considerable, y así lo requiere.

De un plumazo, quiero decir de forma sencilla y rotunda: muchos de nuestros anhelos como estirpe y misterios profundos que nos atañen pudieran barnizarse con una pátina de cierta luz clarificadora que adornase nuestra inteligencia.

Advertir de muchos supuestos que ante tamaño planteamiento debemos considerar. El referirse a cuestiones tan impresionantes que se refieren a Dios mismo, cuya inteligencia y potencia se manifiestan tan claramente muchísimamente superior a nuestra limitada inteligencia, la aparición de lagunas en el entendimiento se antoja inevitable. Nuestra modestia en tal reconocimiento, en mi opinión, no debería limitar nuestra insaciable ansia de conocimiento, ni limitar por consiguiente nuestra imaginación... Y es que el tema del infinito, que se supone ligado indisolublemente al concepto de Dios, no debe ser una barrera, sino un acicate que nos lleve a un cierto acercamiento asintótico a conceptos tan sublimes.

Quiero empezar el principio de este artículo que se prolongará en varias entregas, suscitando el interés que creo se aprecia en las palabras precedentes.

Hasta la próxima.

(*) Tales conceptos de primera y segunda manifestación del universo serán explicitados a lo largo del artículo.