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domingo, octubre 18, 2026

La "autocreación" de Dios & El universo (y 4)

 La retroacción del tiempo. El ajuste fino. La prueba de la existencia de Dios.

Lo que yo creo.

Una vez establecidos los conceptos de primera manifestación (materia) y segunda manifestación (mundo de cualidades) del universo, se advierte la profunda interconexión de ambos, sugerida en las entregas 2 y 3 del artículo. El papel de las consciencias en todo este marco es trascendente. Para muestra un botón. Escribí en el artículo "Cosmovisión: el sentido del universo":

"La consciencia de los seres vivos construyen un universo que evoluciona hacia una Criatura Superior (las mentes de las futuras criaturas alcanzarán niveles muy superiores al nuestro; un incremento exponencial en esta tendencia nos llevaría hasta criaturas con un cerebro y una inteligencia verdaderamente superiores, casi inimaginables para nosotros). Y ello es consecuencia de dos factores principales: la acción de tales consciencias, como un demiurgo global (creación de realidad que supone el fenómeno de la medida por observadores conscientes -cuántica), y la existencia de un bagaje de potencialidades vislumbradas como posibilidades proporcionadas por las leyes preexistentes.

Y aquí está el quid de la cuestión: las leyes preexistentes. De esta forma se cierra el círculo: ¡Es esa Criatura, indirectamente preformada por las consciencias, la autora de las leyes! ¡Desde el futuro aquella Criatura establece las leyes físicas del principio de todo, de antes del Big Bang!... Sí, desde el futuro hasta el pasado, esa propiedad del mundo cuántico." En honor a la verdad, decir que sigue siendo aún hoy aventurado afirmar tal eventualidad, si no aplicamos cierta modulación.

A tal respecto comentar el famoso experimento de la Universidad de Toronto realizado por un equipo liderado por Aephrain Steinberg y Daniela Angulo. El equipo envió fotogramas -partículas pequeñas de luz- a través de una nube de átomos de rubidio ultrafino. Algunos de estos fotogramas fueron tragados por los átomos, se mantuvieron un momento, y luego se expulsaron de vuelta.

Cuando los investigadores midieron cuanto tiempo duraban las partículas de luz en esos átomos... la respuesta fue menos de cero, es decir, un tiempo negativo, como si el fotograma ya se hubiera ido de la nube antes de entrar. 

El experimento se realizó un millón de veces durante 70 horas para asegurarse de que la señal era real, y lo fue (Physical Review Letter).

Hay otros experimentos como el llamado de La goma de borrar cuántica que revela que una partícula hoy puede cambiar lo que hizo ayer (el presente altera el pasado). El universo no decide su historia hasta que alguien la mide, en otras palabras, medir una partícula en el presente determina retroactivamente su comportamiento pasado.

También, científicos de la Universidad de Oxford estarían explorando el entrelazamiento cuántico temporal. Partículas medidas en distintos momentos pueden mantener condiciones cuánticas reales, como si el presente pudiera seguir conectado con estados del pasado de manera que desafía nuestra comprensión clásica de causa y efecto.

Así que se abren muchas posibilidades gracias a la retroacción del tiempo. La Criatura Suprema (Dios) influye desde el punto Omega a que en la primera manifestación del universo en el Big Bang rijan las leyes físicas que Él establece. Posteriormente, en cada ente evolucionado conectado con su cuerpo material, la consciencia de cada criatura como observador (cuántica) crea la realidad que permite la Evolución; entonces, las consciencias son necesarias e imprescindibles: La realidad es posible por esa elección consciente de cada criatura sobre las posibilidades que en cada momento Dios ilumina sobre cada estructura material correspondiente. Así que en esa realidad, la Creación es una cooperación entre las consciencias de cada criatura en la evolución y la consciencia divina.



Como dije, las leyes preexistentes, el llamado ajuste fino de esas leyes, es decir, el por qué las constantes fundamentales de la naturaleza tienen exactamente los valores que observamos, algo fundamental para la existencia de nuestras vidas y la evolución cósmica desde el Big Bang hasta hoy, cuestión abierta en cosmología y filosofía de la Física, es un tema que para mí constituye la prueba definitiva de la existencia de Dios.

Dios crea las leyes del inicio del universo (entre otras), así que el punto Omega (donde se sitúa) es pasado del Inicio, el Big Bang. Por la retroacción del tiempo, la constatación del ajuste fino en dicho Big Bang (futuro), hace obligatorio su pasado, el punto Omega, es decir, Dios.

También, en particular el ajuste fino de las propiedades físicas del universo primordial, o sea, la potencia de la influencia de de Dios en ese origen  indica la potencialidad del mismo Dios, y el mero hecho de la llegada de la Divinidad al punto Omega prueba, a su vez, tras los hechos, acontecimientos, pasos o hitos habidos en esa evolución, la confirmación del valor de cada uno de esos eslabones, es decir, la qualitas de cada consciencia individual.

Y sobre nuestro papel en ese gigantesco y único episodio de la Autocreación de Dios, decir que la primera manifestación del universo (materia) no tiene un fondo esencial, son relaciones que pueden hacer progresar la evolución al conectar con la segunda manifestación del universo (propiedades divinas origen de la mente, la voluntad, la consciencia, la sensibilidad, etcétera).

Los elementos de la segunda manifestación evolucionan en dirección al Faro que es la Consciencia Universal (divina) y el Amor íntimo de sus componentes. Tales elementos de la segunda manifestación están en el Presente, lo que equivale a una eternidad. Desde tal punto de vista, cada elemento de la segunda manifestación (cada criatura), estaría en consonancia con su esencia, una felicidad que colmaría todas sus ansias y necesidades.

El universo entero es Dios (y todo su proceso de Autocreación), entonces también nosotros formamos parte de Dios.

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